Los jefes militares y el ministro de Defensa se plantan ante Lula

DPA

INTERNACIONAL

Lo amenazaron con presentar la dimisión si no revisaba la creación de la Comisión de la Verdad

31 dic 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

El ministro brasileño de Defensa, Nelson Jobim, y los comandantes de las tres Fuerzas Armadas amenazaron con dimitir la semana pasada, en protesta por la creación de la Comisión de la Verdad para investigar violaciones de derechos humanos durante la dictadura militar (1964-1985). Según aseguraron los diarios O Globo y O Estado de São Paulo , los escritos de renuncia fueron presentados el 22 de diciembre, un día después de la presentación del proyecto, y rechazados por el presidente Lula da Silva, quien prometió a Jobim revisar el texto antes de enviarlo al Congreso. La creación de la Comisión de la Verdad forma parte del III Programa Nacional de Derechos Humanos, lanzado por Lula para identificar a los responsables de las torturas a casi 20.000 personas y del asesinato de unos 400 opositores durante el período autoritario. El texto fue elaborado por el jefe de la Secretaría Nacional de Derechos Humanos, Paulo Vannuchi, quien afirmó que el grupo buscará «rescatar las informaciones sobre todo lo que pasó en el período de la represión reciente en la historia de Brasil». Según Vannuchi, existe la posibilidad de encausar a los responsables de violaciones de los derechos humanos, en caso de que el Supremo Tribunal Federal acepte el argumento del Gobierno de que los responsables de ese tipo de delitos no están protegidos por la Ley de Amnistía, dictada en 1979 por el último presidente del régimen militar, el general João Figueiredo. Por esta razón, la propuesta incluye una referencia a la posibilidad de anular «las leyes remanentes del período 1964-1985 que sean contrarias a la garantía de los derechos humanos». Pese a que fue precedido de negociaciones con los sectores castrenses, el texto final del proyecto generó indignación entre los militares, que lo tildaron de «revanchista», al no incluir entre los investigados a integrantes de grupos armados de izquierda que practicaron delitos en su lucha contra la dictadura. «Si quieren sentar a generales y coroneles en el banquillo, pongamos también a Dilma y a Franklin Martins», afirmó a O Estado de São Paulo un general, al aludir al titular de la Secretaría de Prensa de la Presidencia, Franklin Martins, y a la ministra Dilma Rousseff, candidata oficialista a los comicios presidenciales de octubre, quienes formaron parte de grupos armados de izquierda en el pasado. Según O Estado de São Paulo, al negarse a aceptar las renuncias, Lula prometió solucionar «políticamente» el tema, y pidió al ministro de Defensa que asegure a los militares que su Gobierno no será «portavoz de medidas que revoquen la Ley de Amnistía». La promesa logró calmar los ánimos, pero no disipó totalmente la tensión en los medios castrenses.