Un río atmosférico asociado a la borrasca Leonardo pone en alerta a Galicia por lluvias intensas
SOCIEDAD
En el interior de Pontevedra, donde este jueves podrían acumularse más de 120 litros por metro cuadrado, se han suspendido las actividades en el exterior
04 feb 2026 . Actualizado a las 18:39 h.El antecedente más reciente de lo que está ocurriendo en Galicia es el 2014. Aunque los registros de lluvia fueron muy superiores en el 2001, ambos inviernos comparten el carrusel de borrascas profundas que se han formado en un corto período de tiempo. Entre enero y febrero del 2014 afectaron a la comunidad gallega Nadja, Petra, Qumaira, Ruth, Stephanie, Tini y Ulla. Varios de estos ciclones fueron explosivos. Desde el 1 de enero también se han formado siete; Francis, Goretti, Harry, Ingrid, Joseph, Kristin, Leonardo. Sin embargo, no parece que vaya a detenerse aquí. La siguiente del alfabeto podría llegar en cuestión de días.
Muchas de las borrascas que están afectando a la Península no solo pierden mucha presión muy rápido, sino que además llegan cargadas de humedad tropical. El hecho de que la corriente en chorro esté circulando más al sur de lo normal permite el paso de los ríos atmosféricos. Desde hace unas horas, uno de estos corredores de humedad cruza el Atlántico canalizando las influencias de los trópicos. Este miércoles, parte de esa humedad tropical impactó directamente en el sur de Portugal y España.
Si algo caracteriza a los ríos atmosféricos es su capacidad para generar precipitaciones no solo intensas, sino también persistentes. Un ejemplo claro es la sierra de Grazalema, en Cádiz, que tal y como se esperaba este miércoles recogió mucha precipitación, más de 400 litros por metro cuadrado. «Es más o menos lo que llueve en Madrid en un año completo. En los últimos diez días se han acumulado cerca de 1.300 l/m²: más de lo que llueve en un año en A Coruña», apuntan desde la Aemet. En la provincia de Málaga, algunos municipios superaron los 120 litros. En muchas zonas de Andalucía se produjeron desbordamientos de ríos e inundaciones.
La llegada de humedad tropical desde regiones como el Caribe o el golfo de México es un elemento recurrente en Galicia. De hecho, la comunidad debe alrededor de la mitad de su precipitación invernal a los ríos atmosféricos, aunque también están detrás de la mayoría de los episodios de lluvia extrema. Los principales criterios que definen este fenómeno son el contenido de humedad, el flujo, es decir, la velocidad a la que se desplazan, y su persistencia en el tiempo.
La diferencia entre unas precipitaciones beneficiosas y episodios de diluvio suele marcarla la presencia de borrascas activas. El hecho de que haya aire muy húmedo en la atmósfera no implica necesariamente que vaya a llover. Para que se produzca precipitación es necesario que el aire ascienda, algo que ocurre cuando entra en juego la dinámica atmosférica.
Desde hace semanas están coincidiendo todos los ingredientes para que se den estas lluvias persistentes que están generando problemas en Portugal y España. Los profundos sistemas de bajas presiones provocan una especie de efecto de succión en altura, que no aspira el aire de forma literal, pero fuerza su ascenso desde capas bajas. Ese ascenso permite que el vapor transportado por los ríos atmosféricos se enfríe, condense y se transforme en precipitaciones abundantes, un proceso que además se ve reforzado cuando el aire húmedo entra en contacto con la orografía, como ocurre en el caso de la sierra gaditana.
Temporal en Galicia
El frente cargado de humedad tropical asociado a la borrasca Leonardo seguirá descargando con fuerza este jueves. Las lluvias caerán también en el centro de España. Y Galicia volverá a ser una de las comunidades más afectadas. La Agencia Estatal de Meteorología ha activado un aviso naranja en el interior de Pontevedra por acumulaciones por encima de los 120 litros por metro cuadrado en el plazo de 24 horas. La Xunta ha suspendido las actividades en el exterior en los centros educativos. El peor momento será entre las 6 de la madrugada y las 12 de la mañana, cuando podrían recogerse 15 litros en solo una hora. El resto de la provincia pontevedresa y el sur de Ourense se encuentran en aviso amarillo por lluvias de hasta 60 litros por metro cuadrado. Además, el centro de Leonardo estará un poco más cerca de la comunidad. Esto permitirá que el viento sople con fuerza. Hay un aviso amarillo en las cuatro provincias por rachas que estarán por encima de los 80 kilómetros por hora.
El viernes se mantiene el aviso por lluvias en el interior de Pontevedra y en el sur de Ourense, aunque de color amarillo. También llegará una masa de aire frío de origen polar que provocará que las precipitaciones caigan en forma de nieve a partir de los 1.000 metros de altura. En las montañas de Lugo y Ourense podrían volver a acumularse al menos cinco centímetros de nieve.
El sábado, nueva borrasca
El sábado aparece una nueva borrasca. Todavía no tiene nombre. En Galicia propiciará otra jornada de chaparrones generalizados que serán puntualmente intensos. Además, la cota de nieve se mantendrá sobre los 1.000 metros de altura. El sistema de bajas presiones tendrá de nuevo un gran impacto en el sur peninsular. Las lluvias descargarán grandes cantidades en las provincias de Cádiz y Granada.
El domingo, la inestabilidad se traslada al Mediterráneo. La borrasca cruzará la Península hasta situarse al norte de Baleares. Las lluvias podrían ser especialmente intensas en Cataluña. Eso sí, como suele ser habitual en estos casos, habrá una tregua en la mitad oeste. No tanto de lluvias en general, sino de precipitaciones torrenciales en concreto. En el caso de Galicia, por ejemplo, se espera un día de vientos del suroeste que aportarán mucha humedad, pero al menos no está previsto ningún aviso por acumulaciones. Esto es importante ahora mismo en un escenario en el que los ríos están desbordando y al suelo le cuesta retener más agua.
Las lluvias volverán con ganas entre el martes y el miércoles. Después los vientos del oeste mantendrán las influencias oceánicas, aunque con una novedad que invita a la esperanza de disfrutar de una tregua que no sea flor de un día. Por primera vez en semanas, el anticiclón podría ascender hacia el norte. En cualquier caso, esta es una previsión que habrá que confirmar en los próximos días.