El ministro alemán de Defensa, que visitó por sorpresa a las tropas alemanas en Kunduz, pretende aclarar el ataque ordenado por el coronel Georg Klein el pasado 4 de septiembre.
11 dic 2009 . Actualizado a las 18:58 h.El ministro alemán de Defensa, Karl-Theodor zu Guttenberg, respaldó este viernes ante soldados de su país en Afganistán la apertura de una investigación parlamentaria sobre el polémico bombardeo ordenado por un coronel germano en la zona de Kunduz, que costó la vida a 142 personas, muchas de ellas civiles.
«El Parlamento tiene una necesidad legítima de aclarar lo ocurrido», dijo el ministro, según la página web del Ejército alemán.
El titular de Defensa, quien viajó sin la compañía de los medios de comunicación, aseguró que él también quiere que haya la mayor transparencia posible ante el Parlamento y el pueblo alemán.
No obstante, Guttenberg pidió que la investigación parlamentaria no se convierta en una herramienta para desacreditar a los soldados.
El bombardeo de Kunduz fue ordenado por el coronel alemán Georg Klein, quien decidió atacar el pasado 4 de septiembre unos camiones cisterna secuestrados por insurgentes talibanes, al considerar que éstos iban a perpetrar un atentado contra instalaciones aliadas.
La política informativa del antecesor de Guttenberg, Franz Josef Jung, obligó a éste a dimitir cuando ya no ocupaba la cartera de Defensa, sino la de Trabajo.
Guttenberg ha cambiado de postura respecto al bombardeo y, si bien en un comienzo dijo que éste había sido militarmente «adecuado», ahora opina que fue una reacción «objetivamente desproporcionada».
En declaraciones a la primera cadena de la televisión pública alemana ARD, Guttenberg prometió que las víctimas serán indemnizadas rápidamente y sin trabas burocráticas.
Guttenberg viajó a Afganistán por sorpresa, acompañado por delegados de todos los partidos con representación parlamentaria en el Bundestag (cámara baja), aunque sin periodistas.
El ministro no habló con los soldados en Kunduz sobre los detalles del bombardeo, ya que la tropa ha sido totalmente renovada y los militares que están ahora en la misión no formaban parte de ella en septiembre, cuando ocurrieron los hechos.