Rusia y Turquía intensifican lazos energéticos y dan luz verde al gasoducto que compite con el de la UE
INTERNACIONAL
Rusia y Turquía acordaron ayer intensificar su mutua cooperación energética. Moscú recibió el permiso para que su gasoducto South Stream, competidor del paneuropeo Nabucco, transcurra por aguas turcas y evite Ucrania.
Tras una jornada de arduas negociaciones con el primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, y la participación de Silvio Berlusconi en las conversaciones, Putin logró el permiso de Ankara para que el consorcio estatal ruso Gazprom comience las exploraciones destinadas a comprobar si el gasoducto South Stream puede transcurrir por las aguas del mar Negro que están bajo control de Turquía.
South Stream es un proyecto que, según los analistas, supone una respuesta competitiva al Nabucco, ideado para reducir la dependencia energética europea de Rusia y promocionado por la UE, que conectará Turquía con Austria mediante una tubería de 3.300 kilómetros a través de Bulgaria, Rumanía y Hungría, pudiendo transportar 31.000 metros cúbicos de gas anuales.
Cooperación italiana
El proyecto ruso liderado por Gazprom y la italiana ENI deberá unir la estación rusa de Beregovaya con Varna (Bulgaria) y tendrá diversificaciones a Italia a través de Grecia, y a Europa central a través de Serbia y Hungría. Se prevé que comience a bombear gas en el 2015 y tendrá una capacidad de 63.000 metros cúbicos anuales. El suministro está asegurado por el propio gas ruso y los contratos firmados por Moscú con varios países de Asia Central. Putin restó trascendencia a las críticas que afirman que los dos proyectos no podrán convivir en un mismo espacio. «Los dos proyectos son importantes para los consumidores y el South Stream no bloquea al Nabucco. La competencia entre los dos proyectos es escasa», dijo.
A cambio del permiso para que el South Stream pase por aguas turcas, Moscú accedió a prolongar el acuerdo de exportación de gas a Turquía y a revisar los precios de esa fuente energética en beneficio turco. De hecho, Ankara importa dos tercios de su gas de Rusia, lo que ha convertido al país eslavo en el primer socio comercial de los turcos. Por su parte, Erdogan recordó que el volumen comercial entre ambos países alcanzó los 40.000 millones de dólares.