Una jueza federal ordenó ayer la puesta en libertad del afgano Mohamed Jawad, uno de los presos más jóvenes retenidos en Guantánamo, al considerar que se encuentra detenido de manera ilegal. Jawad, que está encarcelado desde el 2002, deberá quedar en libertad el 24 de agosto. La magistrada expresó su esperanza de que pueda regresar a Afganistán.
«Después de esta historia horrible, larga y complicada, espero que el Gobierno tenga éxito a la hora de enviarlo a casa», declaró la magistrada, que consideró que «ya se han impuesto bastantes cosas sobre este muchacho».
Pero la orden de la jueza no pone necesariamente fin al caso del detenido. El subsecretario adjunto de Justicia, Ian Gershengorn, explicó en la vista que aún existe la posibilidad de que se abra un nuevo caso contra Jawad, acusado de haber herido a dos soldados de EE.?UU. y a su intérprete al lanzar una granada en diciembre del 2002.