Dos terroristas suicidas matan a 9 personas en dos hoteles de Yakarta

Juan Palop

INTERNACIONAL

El presidente indonesio evitó acusar a la Yemaa Islamiya, el brazo de Al Qaida, pero todo apunta a su autoría.

18 jul 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Al menos nueve personas murieron -una de ellas un empresario neozelandés- y más de medio centenar resultaron heridas en dos atentados con bomba simultáneos perpetrados ayer por terroristas suicidas contra sendos hoteles de lujo del centro financiero de Yakarta, la capital de Indonesia.

Una tercera bomba, lista para detonar, fue hallada y desactivada en una habitación de la decimoctava planta del JW Marriot, uno de los hoteles atacados, informó el jefe de la policía de Yakarta, general Wahyono.

Entre el medio centenar de heridos hay ciudadanos de una decena de nacionalidades, entre ellas de Estados Unidos, Corea del Sur, Canadá y China.

Las embajadas de España y de los países de América Latina no han recibido información de que alguno de sus ciudadanos se haya visto afectado.

La primera deflagración se produjo a las 07.45 de la mañana (01.45 en España), en el concurrido restaurante Syalendra, de la planta baja del hotel Ritz-Carlton, y mató a seis personas.

La segunda, un par de minutos después, ocurrió en el restaurante Airlangga del JW Marriott, en la tercera planta, a escasos 20 metros del otro hotel, y reventó ventanales, destrozó mobiliario y causó dos víctimas mortales. La novena persona murió de camino al hospital.

El jefe de la Policía Nacional, general Bambang Hendarso Danuri, confirmó que los ataques fueron llevados a cabo por terroristas suicidas que pernoctaron en los hoteles para poder colocar las bombas sin ser detectados, dadas las fuertes medidas de seguridad, que incluyen arcos detectores.

Además, han sido descubiertos dos cadáveres mutilados y sin cabeza entre los escombros.

En los instantes posteriores al doble atentado se vivieron momentos de caos y angustia, entre los escombros dejados por las explosiones, las carreras de los heridos ensangrentados saliendo a la calle y la nube de humo blanco que envolvió la zona.

«Había heridos por todas partes, mucho humo y un fuerte olor a azufre y pólvora. Me quedé blanco cuando descubrí trozos de carne humana esparcidos por el suelo», relató uno de los primeros médicos en llegar al lugar.

Los heridos más graves fueron trasladados por los taxis que aguardaban junto a los hoteles.

El recién reelegido presidente del país, Susilo Bambang Yudhoyono, confirmó que las acciones fueron perpetradas por «un grupo terrorista», pero evitó responsabilizar a la Yemaa Islamiya, el brazo de Al Qaida al que se le han atribuido todos los atentados en Indonesia de los últimos años.

Ayer se puso fin a casi cuatro años sin atentados terroristas de cariz islamista en Indonesia, el país con un mayor número de musulmanes del mundo, más de 200 millones de fieles.

Un Estado islámico

La acción más sangrienta de los radicales tuvo lugar en la turística isla de Bali en el 2002, cuando una cadena de bombas en locales nocturnos mató a 202 personas. El propio hotel JW Marriott fue objeto de otro atentado en agosto del 2003, que provocó trece muertos y un centenar de heridos. Este hecho ha puesto en entredicho la efectividad de los controles de seguridad de que disponen desde entonces este y todos los grandes hoteles de Yakarta.

La Yemaa Islamiya (o comunidad islámica), fundada en 1993 por Abu Bakar Bachir, un religioso indonesio profesor de una escuela coránica de Java, y Abdulá Sungkar, uno de sus compatriotas, se propuso instaurar un Estado islámico que incluiría a Malaisia, Indonesia, Singapur, el sultanato de Brunei, el sur de las Filipinas y el sur de Tailandia. Bachir fue condenado a dos años y medio de cárcel por su papel en los atentados de Bali, pero la sentencia fue anulada en diciembre del 2006.