Señala que cada día percibe más desencanto con las arbitrariedades del Gobierno y que los políticos no escuchan las señales que envían las clases más desfavorecidas
21 abr 2009 . Actualizado a las 22:38 h.En las últimas semanas, el Gobierno de Hugo Chávez, en Venezuela, ha despojado de parte de sus competencias a los estados en los que ganó la oposición el pasado 23 de noviembre. Un juez ordenó privar de libertad al alcalde de Maracaibo y principal líder de la oposición, Manuel Rosales, y se abrió una ofensiva en el Parlamento para aprobar un paquete de leyes que, según los opositores, restringe gravemente los derechos civiles. Ante este panorama, Henrique Capriles, gobernador del central estado de Miranda, ha quedado como líder de los movimientos opositores. Asume el rol, consciente de que la lucha es de largo plazo, y al tiempo advierte a Chávez de que percibe un serio hastío en la población, que tiene consecuencias impredecibles.
-¿Cuáles son las perspectivas de los gobernadores ante el acoso al que se enfrentan por parte del Gobierno?
-Para mí lo importante, dentro de lo difícil que está la situación, es que las medidas no tienen apoyo popular. Han tomado ambulatorios, hospitales, puertos y aeropuertos con la Fuerza Armada, con tanquetas, pero sin gente. Por el contrario, en Miranda, a nosotros nos ha tocado enfrentarnos a estos abusos con la fuerza del pueblo, que está en las calles todos los días defendiendo lo que ha logrado con sus votos. Nosotros estamos trabajando con la fuerza que nos da haber sido elegidos por el pueblo.
-Usted pasó un tiempo detenido con este Gobierno. ¿Qué le recomienda al alcalde de Maracaibo, Manuel Rosales, que se encuentra en la clandestinidad?
-Yo no he hablado con él, y en todo caso, esa es una decisión que él tiene que tomar, si se entrega o no. Yo lo hice y se los he reiterado de todas las maneras posibles: los estoy esperando si quieren venir por mí. No le tengo miedo a este Gobierno, ni el Gobierno va a poder evitar lo que le digo todos los días a la gente: Que tuvieron dinero para todo tipo de fiestas, pero no para las barriadas.
-¿Cómo van a seguir luchando políticamente en estas circunstancias?
-El que se canse pierde. Este Gobierno cada día actúa con mayor arbitrariedad, y yo cada vez siento, en esos sectores populares, a la gente más cansada. Es como una bola de nieve que no se sabe cómo va a reventar. Es un hastío que puede explotar en una espiral de violencia?
-Hay quienes dicen que eso es lo que el Gobierno espera, para poder reprimir?
-Yo creo que nadie puede esperar beneficiarse de la violencia. De paso, quiero decir que nosotros no apoyamos un golpe de Estado. Nunca un golpe de Estado lo han dado los civiles. Agrego que este manejo arbitrario del Gobierno le hace perder apoyo todos los días. Yo no podría ser gobernador solo con el apoyo de los sectores pudientes, como dice el Gobierno, porque en Miranda el 70% de la gente es pobre. Claramente, en este estado, el oficialismo ya no es mayoría.
-Y ¿cómo gobernar con este acoso?
-Con el apoyo del pueblo. Yo no peleo por carreteras, por puertos ni por aeropuertos, pero sí que voy a denunciar esta barbarie que ha sido la anterior gestión de Miranda. Si lo que pretenden es impedir que gobierne, sacaré el pueblo a las calles de Miranda.