El secretario de Justicia de EE.UU. revisará los secretos de Estado declarados por Bush
INTERNACIONAL
Eric Holder, el secretario de Justicia nombrado por Obama, ha ordenado que se revisen todas las declaraciones de secreto de Estado decididas por la Administración de Bush. El Gobierno anterior utilizó esta potestad para evitar algunas demandas contra el programa de escuchas telefónicas sin orden judicial, y Holder quiere asegurarse de que cuando declaró que algo era secreto de Estado fue porque realmente lo era.
El portavoz de Justicia, Matt Miller, emitió el lunes un comunicado en el que explica las razones de esta exhaustiva revisión. «Es vital que protejamos información que de ser pública pudiera poner en peligro la seguridad nacional, pero el Departamento de Justicia se asegurará de que la potestad de declarar secretos de Estado no se utilice para ocultarle al pueblo americano información sobre acciones gubernamentales que tiene derecho a conocer».
Esta podría ser una buena muestra de la transparencia que Obama prometió durante la campaña electoral. Entonces, garantizó que se acabarían los abusos de los secretos de Estado.
Pero a pesar de la revisión y las buenas palabras, lo cierto es que la nueva Administración está utilizando ese mismo argumento en los tribunales. En un caso ante el Tribunal Federal de Apelaciones de San Francisco, los abogados invocaron la ley de secretos de Estado en un caso contra la CIA por entregas extraordinarias de sospechosos de terrorismo.
El propio Obama no fue nada concreto cuando en la primera rueda de prensa que ofrecía como presidente le preguntaron sobre si estaba dispuesto a investigar las denuncias por torturas contra el Gobierno Bush. Prometió con solemnidad que bajo su mandato no se torturaría, pero sobre la posibilidad de llevar a los tribunales a los posibles responsables, lo único que dijo fue que él quiere mirar hacia adelante. Lo que parece un indicio bastante claro de que aquellos que pudieran haber torturado en el pasado pueden estar tranquilos sobre su futuro.