«El único responsable de las torturas y de los vuelos de la CIA es Bush»

INTERNACIONAL

El reportero relata en «Legado de cenizas» la historia de una agencia plagada de fracasos y errores, el último de los cuales condujo a la guerra en suelo iraquí

12 oct 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

La CIA está muy lejos de ser esa agencia todopoderosa mitificada en películas y novelas. La suya es la historia de un fracaso desde que la creó el presidente Harry S. Truman en 1947. En esos 60 años sus fallos han sido descomunales e incluso han causado catástrofes como la guerra de Irak. Así lo relata Tim Weiner (Nueva York, 1956), ganador del premio Pulitzer, en Legado de cenizas. La historia de la CIA (Debate), considerado el libro más riguroso y documentado sobre la Compañía. «La mala información mata y destruye naciones, la buena salva vidas», asegura este periodista de The New York Times. El título alude a la frase que Eisenhower pronunció al final de su mandato, que resumía el legado que dejaba a su sucesor en lo que se refiere a los servicios secretos, que presagiaba los fracasos que vendrían más tarde. «El trabajo de espía no tiene nada que ver con el mito que se ha creado; es sucio, peligroso y difícil y en muchas ocasiones termina en fracaso», señala.

-Torturas, cárceles secretas, vuelos ilegales, secuestros. ¿Para eso ha quedado la CIA?

-Para comprender a la CIA hay que tener en cuenta que no es una agencia díscola que vaya por libre y que tenga sus propias normas. Hace lo que hace porque así se lo dice el presidente, es un instrumento de poder del presidente, es la expresión de lo que realmente desea pero no quiere que el pueblo americano sepa. La CIA hace lo que el presidente quiere y opera a sus órdenes. La responsabilidad de sus acciones está en el Despacho Oval de la Casa Blanca.

-Es decir, que el responsable de las torturas y de los vuelos de la CIA es George W. Bush.

-Es el único responsable. Ha usado y abusado de la CIA, dándole el papel de torturadora y carcelera, lo que ha causado un daño incalculable a la imagen de Estados Unidos en el mundo.

-Pero los presidentes siempre han usado a la CIA como brazo ejecutor a corto plazo.

-Ha sido un problema desde el principio. La CIA se creó para evitar otro Pearl Harbour y mantener al presidente informado de lo que ocurre en el mundo. Pero los presidentes quieren pasar a la acción ya, que sus problemas se resuelvan ahora. Eso no es posible porque la información de inteligencia es un proceso que requiere tiempo. Entonces los presidentes se impacientan, se frustran y acaban pasando a la acción militar o a las operaciones encubiertas para cambiar el curso de la historia y eso es una locura.

-Está claro que no pudo evitar otro Pearl Harbour y tampoco es capaz de dar la información que necesita el presidente.

-No siempre. La CIA, por ejemplo, alertó a Johnson y a Nixon de que la guerra de Vietnam era política y de que los comunistas tenían una fuerte determinación a luchar. No la quisieron escuchar porque no querían oír nada de eso. Su historia está llena de pequeños éxitos y grandes fracasos. Sus errores han sido fatales, por ejemplo, en el 11-S y luego en Irak. Es el precio que EE.?UU. paga en sangre y dinero cuando la CIA se equivoca.

-Pero el balance que usted hace es claramente negativo.

-Pesan muchos más los fracasos. EE.?UU. ha luchado en cuatro guerras importantes después de la mundial: Corea, Vietnam, Irak 1 e Irak 2. Solo ha ganado una, Irak 1. Creo que estos fracasos se deben a que no hay armonía entre nuestra potencia militar y diplomática y los servicios secretos.