Sarkozy respalda a Kiev frente a Moscú, pero evita comprometerse con la adhesión de Ucrania a la UE

Juan Oliver

INTERNACIONAL

La Unión Europea respalda y protege la integridad de Ucrania frente a cualquier injerencia de Rusia, y está dispuesta a trabajar para acordar con Kiev la firma de un acuerdo de asociación privilegiada que vea la luz el año que viene y refuerce las relaciones entre ambas partes. Pero eso no significa que el club europeo vaya a abrir de momento sus puertas a la adhesión de Ucrania como socio de pleno derecho.

Esa es la principal conclusión de la cumbre celebrada ayer en París entre el presidente francés, Nicolas Sarkozy, que encabeza la Presidencia semestral de la UE, y el máximo mandatario ucraniano, Víktor Yúshchenko. A la cita asistieron también el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durão Barroso, y el representante de la UE para las Relaciones Exteriores, Javier Solana.

Según el texto que resume los resultados de la reunión, la UE dará prioridad las negociaciones para el acuerdo de asociación con un país «europeo» que comparte los valores y principios de la UE y que tiene vocación de acercarse a ella. El acuerdo de asociación es una condición imprescindible para que un país sea declarado oficialmente candidato a incorporarse a la UE, pero su firma no garantiza que vaya a obtener ese estatus, una hipótesis que, en el caso ucraniano, disgusta a varios Gobiernos de los Veintisiete.

Georgia

La visita de Yúshchenko a París se produce solo un día después de las reuniones celebradas entre el presidente ruso, Dimitri Medvedev, y el propio Nicolas Sarkozy, para analizar la crisis en Georgia. La posibilidad de que Rusia trate de recuperar su influencia en otras ex repúblicas soviéticas está en la base del espaldarazo europeo a Ucrania, inmersa en una seria crisis política que ha dividido el país entre los partidarios de estrechar lazos con la UE y con la OTAN, como el propio Yúshchenko, para evitar cualquier riesgo de caer en la órbita rusa; y quienes abogan por un acercamiento a Moscú, liderados por la ex primera ministra, Yulia Timoshenko.

Ayer, Sarkozy dio expresamente el respaldo europeo a la integridad territorial de Ucrania y recordó que es la primera vez que la UE se pronuncia con tanta claridad «sobre la vocación europea de Ucrania». Pero recordó que su adhesión divide a los socios comunitarios: el Reino Unido, las repúblicas bálticas, Polonia y la República Checa la defienden, pero Alemania, los Países Bajos, Bélgica y Luxemburgo son partidarios de paralizar cualquier tentativa de ampliación hasta que la UE resuelva sus problemas institucionales, y consiga poner en marcha las nuevas reglas de funcionamiento que contempla el Tratado de Lisboa y que se encuentran bloqueadas por el no irlandés.