Carrera contrarreloj para impedir la rotura de una presa, que amenaza a más de un millón de personas

Robert Saiget

INTERNACIONAL

31 may 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Centenares de soldados luchaban contra reloj ayer para drenar el agua de un embalse natural formado tras el seísmo del 12 de mayo en China y cuyo desbordamiento podría afectar a más de un millón de personas y varias fuentes radiactivas en Sichuan. Ayudados por excavadoras y dinamita, más de 700 soldados llevan varios días abriendo un canal de derivación a su costado. El embalse, que se formó en el condado de Beichuan tras los gigantescos deslizamientos de terreno a consecuencia del terremoto de magnitud 8 en la escala de Richter, contiene 150 millones de metros cúbicos de agua y su nivel sube 1,5 metros por día.

Las autoridades ordenaron igualmente desplazar de la zona cerca de cien fuentes radiactivas no identificadas. «Desplazar esas fuentes radiactivas es una prioridad», declaró el responsable para la región del Ministerio de Medio Ambiente, Ma Ning, sin dar mayores explicaciones. Igualmente se ordenó evacuar 5.000 toneladas de productos químicos de la zona inundable.

Las autoridades preparan a los habitantes a la eventualidad de una evacuación masiva en una región donde millones de desplazados ya se agolpan en instalaciones precarias. Aunque en un principio se informó de la la orden de evacuación de 1,3 millones de persona