El autor de «Una oración por la lluvia» dice que «no es que los talibanes sean tan fuertes, sino que Occidente es muy débil», ya que 50.000 soldados son insuficientes
07 mar 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Wojciech Jagielski, de 47 años, trabaja en el diario más importante de Polonia, Gazeta Wyborcza, que fundó el célebre Adam Michnik. Considerado el sucesor de Ryszard Kapuscinski, acaba de publicar Una oración por la lluvia. Historia de Afganistán (Debate). Experto en este castigado país, sus últimos reportajes los ha hecho en Kenia y Pakistán.
-¿Qué pasaría en Afganistán si se retiraran las tropas extranjeras?
-Habría una guerra civil, con un 100% de seguridad.
-¿Por qué los talibanes están tan fuertes?
-Es muy difícil controlar un país como Afganistán. Un hombre de la CIA que ayudaba a los muyahidines en los ochenta me dijo que si la URSS hubiera enviado medio millón de soldados habría ganado la guerra, independientemente de lo que hiciera EE.?UU. Con esa cantidad se ocupa y controla el país. Pero se necesita medio millón. EE.?UU. tiene 50.000 soldados y pide más, pero ningún país quiere mandar más. 50.000 no significan nada, ni siquiera el doble. Por otro lado, ser movimiento guerrillero es muy fácil en Afganistán porque se trata de luchar contra fuerzas extranjeras. Y una tercera cuestión, no se puede esperar que el Ejército afgano luche contra los talibanes como nosotros queremos porque saben que algún día nos iremos de allí. Yo no diría que los talibanes están tan fuertes, sino que nosotros, Occidente, estamos muy débiles en Afganistán.
-Karzai no controla el país, la producción de opio se ha disparado, las mujeres siguen llevando el burka y los talibanes tienen opciones de recuperar el poder. ¿No supone esto un fracaso de la intervención?
-No diría que ya ha fracasado, sino que no se ha producido el éxito que yo esperaba en el 2001, principalmente por la guerra de Irak. Los occidentales fuimos muy ingenuos. No es suficiente con deshacerse de los talibanes y celebrar elecciones para ser un país normal. En cuanto al burka, forma parte de la tradición ancestral del país. Y sobre el opio, Afganistán fue destruido tras 30 años de guerras y dos terceras partes de la población viven de las amapolas. Si las destruyéramos, los afganos se morirían de hambre o se unirían a los talibanes.