Moscú y Pekín imponen a la ONU una suave condena a Birmania

Joaquim Utset

INTERNACIONAL

13 oct 2007 . Actualizado a las 02:28 h.

El Consejo de Seguridad de la ONU, incapaz de ponerse de acuerdo para condenar a la Junta Militar de Birmania por la oposición de China y Rusia, optó el jueves por «deplorar con firmeza» su violenta represión contra las manifestaciones pacíficas de las últimas semanas. El texto insta a la liberación de los detenidos y al inicio de un diálogo con la oposición.

Los 15 miembros del Consejo de Seguridad enfatizan la necesidad de un «diálogo genuino» con todas las partes involucradas, incluida la Nobel de la Paz Aung San Suu Kyi, «para lograr un proceso de reconciliación nacional completo». «El Consejo pide al Gobierno que tome todas las medidas necesarias para afrontar los temas económicos, políticos, humanitarios y de derechos humanos que preocupan a su población», y destaca que el futuro del país «está en manos de todo el pueblo».

Nueva visita de Gambari

La declaración anima al régimen a considerar las recomendaciones del enviado especial de la ONU, Ibrahim Gambari, quien regresará a la región este fin de semana. El texto es la primera reacción oficial del órgano ejecutivo de la ONU al informe presentado por Gambari sobre su visita al país del 29 de septiembre al 2 de octubre, en el que constató la dura represión ejercida por los militares.

El contenido de la declaración fue objeto de una intensa negociación entre EE.?UU., Francia y el Reino Unido -patrocinadores del texto-, y China y Rusia, que se oponen a utilizar un lenguaje agresivo hacia el régimen de Rangún. El texto no hace referencia a posibles sanciones, como si piensan establecerlas EE.?UU. y la UE.

El embajador estadounidense, Zalmay Khalilzad, advirtió a Rangún de que la comunidad internacional esta vez «no se olvidará del pueblo birmano», e insta al país a cumplir lo que dice el documento. ?El embajador adjunto de China, Liu Zhenmin, considera la declaración como un apoyo a Gambari, más que una crítica a Rangún, y dijo que «sus problemas los tienen que resolver al final ellos. Les deseamos suerte».

El régimen militar birmano dijo que lamenta la declaración de las Naciones Unidas.