«Muchos niños sufren porque los padres tuvieron que emigrar»

LUGO

El sacerdote hablará esta tarde en la Fundación Caixa Galicia de Lugo sobre los cerca de treinta años que ha pasado en Ecuador

04 feb 2009 . Actualizado a las 12:17 h.

Hijo de madre gallega -nacida en Bandeira, Pontevedra- y padre asturiano, el sacerdote y misionero comboniano José Luis Álvarez Pérez (Asturias, 1943) está de vuelta en España después de 28 años en Ecuador. Invitado por Manos Unidas, esta tarde (20.00 horas) divulgará sus experiencias en la Fundación Caixa Galicia en Lugo. Ayer habló con La Voz desde la sede que la comunidad comboniana tiene en Santiago de Compostela.

-Desde pequeño tuve el deseo de ser cura para ayudar a la gente. Me crié en Somiedo, en Asturias, y veía que los curas que tenía cerca ayudaban a la gente, tenían mucha influencia. Era una época dura, el franquismo.

-Estando en el Seminario de Oviedo decidió hacerse misionero...

-Fueron unos misioneros de África, nos hablaron de lo que hacían, de la necesidad que había y conmovido por el relato fui a la Virgen de Covadonga y le dije: «Tienes que ayudarme a ser misionero». Tenía 14 o 15 años. Cuando acabé el bachillerato me fui con un instituto misionero comboniano. Me ordené en 1970 y enseguida me marche a Ecuador. También estuve un año en Cali, Colombia.

-¿Cuál ha sido su labor en este tiempo?

-Estuve en varios lugares, en los más abandonados y pobres. En Esmeraldas estábamos en la iglesia más importante, junto a dos suburbios donde vive la gente más pobre: drogadictos, pandilleros (los Latin King), que para sobrevivir asaltan y roban, delincuentes que se refugiaban allí... Eran sitios muy peligrosos, hasta la policía tenía miedo. Creamos un colegio de formación profesional para ayudar a que los jóvenes tengan una preparación, un futuro. En lo que yo más he soñado es en comprometer a la gente de allí en este trabajo. Como Manos Unidas aquí, haciendo actividades.

-Mucha gente de Ecuador ha venido a España en los últimos años...

-El trabajo allí es escaso y mal pagado. Ecuador tiene mucha riqueza natural, pero mucha corrupción y mucha impunidad. Una cocinera si está legal gana 3 dólares diarios y un trabajador del campo 5. Por eso mucha gente ha decidido emigrar. Muchos niños están con los abuelos o con hermanos mayores, y sufren porque los padres tuvieron que emigrar. Son situaciones muy dolorosas. Es gente buena, sencilla y trabajadora.