En los planos del nuevo Plan Xeral de Ordenación Municipal (PXOM) no se contempla la creación de un vial de acceso a la capital desde A Campiña. El concejal de Urbanismo, Francisco Fernández Liñares, informó ayer de que la posibilidad de construir un viaducto entre la rotonda del Sagrado Corazón y la calle Monforte (opción que plantearon los aparejadores en octubre y los grupos políticos aceptaron) no aparece plasmada en los planos que enviaron el martes las redactoras del plan al Concello. Según las explicaciones de Liñares, «Renfe se enfadó porque el viaducto le pasaba por encima y yo lo entendí». A esto se une el impacto del proyecto y que «la calle Monforte no está preparada para soportar un exceso de tráfico, y tampoco la ronda da Muralla.
Esta fue una de las sorpresas, no la única, de los concejales y técnicos municipales que se reunieron ayer para comenzar con la revisión de lo que, se supone, es el plan definitivo para llevar a pleno de aprobación provisional. En qué momento podrá celebrarse esta votación es otra de las incógnitas puesto que, aparte de los problemas que puedan surgir de la revisión, el Concello sólo dispone de un 35% de la documentación, según Liñares; entre un 5% y un 10%, según la oposición. Y por si esto fuera poco, los técnicos municipales confirmaron ayer que, antes de celebrar el pleno de aprobación provisional, es imprescindible contar con informes satisfactorios de los servicios municipales de Arquitectura, Ingeniería, Urbanismo, Medio Ambiente, Secretaría e Intervención.
Una vez que el concejal dio cuenta de todas estas cuestiones, admitió que celebrar el pleno de aprobación el día 16 de abril «va a ser difícil por los seis informes municipales. Hacerlos consume días, pero esperemos que los funcionarios respondan en prisa igual que lo hacen en calidad».
El 16 de abril no es una fecha escogida al azar, sino que fueron los tres grupos municipales los que acordaron, en el pleno de marzo, celebrar la votación este día porque el 17 entra en vigor el decreto de las normas del hábitat, que introduce cambios en la construcción interior y exterior de los edificios, y podría afectar al nuevo documento de urbanismo en Lugo.
Liñares explicó que este decreto «podrá condicionar al PXOM, pero creo que no será necesario rehacerlo. Habrá que tener el decreto junto al plan y aplicarlo en sitios con una ordenación concreta».
Apoyo PP
La aparente tranquilidad del concejal de Urbanismo chocaba con la mezcla de preocupación y enfado de los representantes de la oposición. Para empezar, el portavoz del PP, Joaquín García Díez, declaró que el PSOE «no tiene garantizado» el apoyo porque «no conocemos el PXOM, sino trozos». Para la aprobación provisional se necesita mayoría simple.
El BNG tampoco se mostró mucho más optimista. Paz Abraira volvió a exigir una copia exclusiva para poder estudiar los planos en profundidad. De momento, sólo el secretario posee copia de los planos recibidos y, según Liñares «la tiene bajo llave».