El Consello de Contas detectó un descontrol general en O Saviñao

LEMOS

08 ene 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

La investigación abierta en Madrid sobre el manejo de los fondos municipales en O Saviñao se basa en un informe emitido por el Consello de Contas de Galicia sobre la realidad financiera de ese Ayuntamiento en el bienio 2002-2003. El informe, terminado en febrero del 2006 y posteriormente entregado a los responsables municipales, detalla todo un rosario de irregularidades de procedimiento, no solo en materia financiera, sino también en la gestión general. El informe señala más de veinte presuntas irregularidades, algunas tan llamativas como la falta de padrones actualizados de contribuyentes, que podrían haber dado lugar a reclamaciones de devolución por parte de quienes pagaron las tasas de agua, saneamiento y basuras en el 2002 y el 2003.

En conjunto, el informe retrata un escenario de descontrol generalizado, que quedó más de manifiesto con el cierre de la caja municipal en la que los contribuyentes hacían directamente sus pagos. Según constata el Consello de Contas, tras la apertura de cuentas bancarias que sustituyeron a esa caja, el desajuste entre lo que se suponía que tenía que haber en la contabilidad municipal y lo que las entidades financieras certificaron que realmente había se acercaba a los 250.000 euros.

El informe del Consello de Contas se detiene en el bienio 2002-2003, pero de su contenido se deduce que la situación económica en los años precedentes era incluso más caótica. Hasta la llegada de una nueva interventora en el 2002, detalla el estudio, el Ayuntamiento hizo pagos sin que previamente se constatase si había crédito para afrontarlos. En algunos casos, esos pagos ni siquiera fueron asentados en la contabilidad financiera y presupuestaria del organismo municipal.

Cobrador y arquitecto

Las irregularidades más llamativas son las contables, porque afectan a fondos municipales, pero el informe describe otras también muy chocantes. Por ejemplo, denuncia el sistema de cobro en vía ejecutiva del impuesto de vehículos, adjudicado a un «axente privado» sin contrato con el Ayuntamiento, pero que ejerce «as funcións de autoridade pública, despachando mandamentos de constrinximento e embargos de contas bancarias pese a carecer de título xurídico para ditas actuacións».

Un caso similar es el del arquitecto que en el periodo analizado por el Consello de Contas firmó informes técnicos de concesión de licencias y certificaciones de obras municipales, a pesar de que estaba contratado únicamente como director de dos escuelas taller de doce meses de duración cada una.

Desde el 2006 hasta ahora, los responsables municipales se han esforzado por aportar documentación que justificase los desajustes contables y por adoptar medidas que corrigiesen los procedimientos de gestión irregulares que retrataba aquel informe. El primer objetivo lo han logrado solo en parte. Al Tribunal de Cuentas le parece que hay 80.000 euros gastados en esos dos años que aún hoy carecen de la necesaria justificación documental. Por eso, advirtió en diciembre al Ayuntamiento de O???????Saviñao que el alcalde, Joaquín González, el teniente de alcalde, Juan Carlos Armesto, y un funcionario con responsabilidades de tesorería tienen que responder personalmente de ese descubierto.