La crisis de las pizarreras de Quiroga sigue sumando malas noticias. Cupiga lleva cinco día sin ninguna actividad productiva. El jueves pasado se agotaron las reservas de combustible para las máquinas y el personal de la cantera tuvo que dejar de arrancar pizarra. Ese día salió de la nave de la empresa en Pacios da Serra el último palé preparada para su venta. Pebosa, la otra empresa del grupo, está en la misma situación. En total, suman 150 trabajadores, la mayor plantilla del sector en la provincia de Lugo.
Representantes del sindicato CIG confirmaron la presentación ayer de una denuncia ante la inspección de trabajo por abandono empresarial contra el actual propietario del antiguo grupo Pebosa, Plácido Carrera, dueño también de Pizarras Riofrío, una empresa con sede en el Bierzo.
Mientras la Consellería de Traballo tramita esta denuncia y la que fue presentada hace unos días por impago de salarios (la plantilla no cobra desde mayo), los trabajadores tienen que seguir acudiendo puntualmente a sus puestos, aunque sepan que no van a tener nada que hacer.
Cupiga y Pebosa entraron en suspensión de pagos el año pasado y fueron adquiridas a sus fundadores por Pizarras Riofrío. La nueva dirección trató de sacar adelante hace unos meses un expediente de regulación de empleo, pero ante la oposición de los sindicatos se limitió a trasladar a una veintena de trabajadores a la empresa matriz en Puente de Domingo Florez.