La diferencia entre los que se van y los que llegan a trabajar a Galicia supera las 40.000 personas
AGRICULTURA
Galicia siempre ha tenido un saldo negativo. Entran muchos menos trabajadores de los que salen de la comunidad. El año pasado fueron 33.139 los que tenían su domicilio fuera de la autonomía gallega pero firmaron en ella un acuerdo laboral. Por tanto, la diferencia entre los que se marcharon y los que entraron revela que durante el 2006 Galicia perdió 41.653 trabajadores. El 18% de los que llegan son asturianos, el 16% de Castilla y León y el 15% de Madrid.
Las personas foráneas que se emplean en la comunidad representan el 3,9% de todos los contratos que se firman en ella. La cifra es mayor que otros años, aunque la evolución no es tan clara como la de los trabajadores que se marchan. Por poner un ejemplo, en el año 2002 entraron 30.109 personas, sólo 3.000 menos que el año pasado. En ese mismo período la cifra de trabajadores que emigraron de la comunidad creció en casi 20.000.
En esa misma medida, el saldo es, año tras año, más negativo para la comunidad gallega. Esto es lógico, dado que crece más el número de los que se van que el de los que entran.
La construcción como destino
Llegan a Galicia y la mayoría (un 12%) encuentran trabajo en la construcción. Los que son empleados en la hostelería caen hasta el 6%. Y, curiosamente, es significativo el número de funcionarios: el 6,5% de los que entran en Galicia encuentran trabajo en la Administración pública. El comercio al por menor (11%) y la agricultura (6,3%) también son actividades significativas.
