«Made in Galicia» presenta esta noche a las 21.35 horas el caso de Anil Gambhir, que aprendió el oficio de muiñeiro gracias a Clemente Carracelas.
06 oct 2009 . Actualizado a las 11:27 h.Amil Gambhir llegó a Galicia hace doce años. Lo hizo desde la India y su objetivo era buscar una vida mejor a la que podía vivir en su país. Se le daba bien cocinar e intentó convertir su habilidad en una forma de supervivencia. Y lo consiguió. Ahora tiene su propio restaurante y se siente un gallego más, aunque tiene muy poco en común con Clemente Carracelas, residente en la localidad pontevedresa de Cangas y descendiente de una familia de labradores. Clemente forma parte de la Asociación Cacarexo, que desde hace unos años recuperó el Muíño do Fausto en la parroquia de Coiro. Allí sigue trabajando con dos elementos que también le son muy comunes a Gambhir: el agua, con gran carga purificadora en la cultura india, y la harina, un ingrediente básico de su cocina.
Ellos serán los protagonistas de la cuarta entrega de Made in Galicia , el documental de Voz Audiovisual que emite este noche, a partir de las 21.35 horas TVG. Vuelven las parejas singulares, con culturas diferentes, en donde uno actúa como maestro y otro como aprendiz. Este programa le propuso a Amil un tiempo de convivencia con Clemente. El molinero de Cangas le enseñó alguno de los secretos de un oficio tradicional prácticamente en desuso. También conoció el valor comunitario del molino, lugar donde se reunían los habitantes de una parroquia cuando esperaban su turno para moler el grano.
La propuesta de este programa, pensado para ver en familia y en el que unos recuerdan y otros aprenden, está teniendo el respaldo de la audiencia gallega. Los tres primeros capítulos emitidos desde el pasado 15 de septiembre lograron un seguimiento medio de un 14%, a pesar de que dos de los episodios coincidieron en la hora de emisión con partidos de la Liga de Campeones del Real Madrid y el Barcelona.
La idea de esta serie documental, que pretende mostrar el reto que supone para inmigrantes instalados en Galicia aprender un oficio tradicional, salió de las aulas del Máster de Producción e Xestión Audiovisual de La Voz, y se ha plasmado en un espacio semanal de trece capítulos por el que se han interesado varias televisiones autonómicas. Made in Galicia llega a la pequeña pantalla con la colaboración de la Obra Social de Caixa Galicia, la Secretaría Xeral de Emigración, el Ministerio de Trabajo y las consellerías de Cultura y Traballo de la Xunta.