«Austeridad, planificación y estabilidad presupuestaria» fue la receta que Feijoo propuso ayer en Madrid frente a la política del Gobierno, una fórmula que, según dijo, se aplica en Galicia y a la que Rajoy se refirió previamente como modelo a imitar.
Como ejemplo de sus buenos resultados, el presidente de la Xunta recordó que Galicia es, junto con Madrid, la única comunidad autónoma que cerró con estabilidad presupuestaria el ejercicio 2009-2010, y que ha logrado incluso rebajar el plazo en el que les paga a sus proveedores (en 35 días, por debajo del plazo legal y del compromiso electoral) o colocar ya el 75 % de su deuda pública. Y todo ello «pese al lastre de hacer frente a una factura del bipartito y al impago del Estado». Feijoo cargó contra el anterior Ejecutivo gallego porque su incremento de plantilla cuesta al año 500 millones, a los que se suman los 500 anuales que tiene que devolver al Gobierno.