Los constructores acusan a los ayuntamientos de morosidad
06 jul 2011 . Actualizado a las 09:35 h.Los constructores no han esperado a final de año para hacer balance y han presentado los datos del primer semestre para dejar constancia de que «continúa el descenso de la inversión de la obra pública en Galicia», que cayó un 45,09 % de enero a junio con respecto al año pasado.
La Federación Gallega de la Construcción, que preside Hipólito Trinidad Losada, remarca que si bien se han invertido casi 632 millones entre las distintas administraciones en ese período, de los que el 75 % corresponden a fondos del Estado y Xunta, el retroceso con respecto a las cuentas del año pasado es significativo. Desde la Asociación Provincial de Empresarios de la Construcción coruñeses (Apecco) se indicó ayer que el mayor descenso (-75,84 %) se ha producido en las licitaciones de los ayuntamientos, debido a la financiación del plan FEIL.
También hubo un retroceso importante en las inversiones estatales (-47,78 %), aunque desde el sector se reconoce que en sus cuentas no se recogen los tres contratos del AVE Madrid-Galicia, debido a que se ejecuta con la fórmula de colaboración público-privada y que está implicada otra comunidad.
Sí reconocen como positivo que han crecido los contratos por parte de entidades como las universidades (67,93 %), o las diputaciones (4,52 %), pero apenas representan el 3, 59 % del total licitado en los primeros seis meses del año.
Esto viene a dificultar la labor empresarial teniendo en cuenta que la construcción en Galicia ya había descendido en el 2010 un 9,1 %. «A tendencia negativa estase a manter no 2011 e lévanos a pensar que remataremos o ano con datos peores que no 2010», avanzó ayer Antón Arias Díaz-Eimil, presidente de Apecco, que reconoció que en el sector están preocupados por el retraso en el pago de las licitaciones y señaló a las administraciones locales y también a la autonómica como las que acumulan mayores demoras.
Arias Díaz-Eimil resaltó que se está produciendo tanto un retraso en la tramitación de los expedientes como en los pagos. Asimismo, mostró su temor a que el intento de cumplir el objetivo de déficit público produzca, de aquí a final de año, más ajustes, que lleven a replantearse obras a las Administraciones o supongan la ralentización de algunos proyectos. Asumiendo el momento de crisis generalizada, Arias Díaz-Eimil reconoció ayer que quizás no sea el momento para ejecutar «obras faraónicas», pero sí para para que se apueste por el mantenimiento de equipamientos públicos.
Los datos no son solo negativos respecto a las licitaciones de las Administraciones, sino también en el campo residencial. Respecto a los datos de edificación, se insistió: «Estamos nunha morte natural, de encefalograma plano, xa que nin se inician nin se rematan vivendas».