El hijastro de Oubiña se enfrenta a una pena de 18 años de prisión
01 abr 2011 . Actualizado a las 06:00 h.David Pérez Lago, el hijastro de Laureano Oubiña, se sentó ayer en el banquillo de los acusados en la primera sesión de las cinco previstas del juicio por narcotráfico que la Audiencia Nacional celebra contra él y contra otros trece integrantes de su banda. En su declaración, que se prolongó poco más de una hora y en la que solo respondió a las preguntas de la fiscala y de su abogado, Pérez Lago admitió ser el responsable de una «organización criminal internacional» dedicada al tráfico de drogas, que en abril del 2006 trató de introducir en dos ocasiones casi cuatro toneladas de cocaína en España por vía marítima, la primera de ellas desde Marruecos y la segunda por la Costa da Morte.
Por tales hechos, la Fiscalía pide para Pérez Lago 18 años de cárcel, después de rebajar en dos -en aplicación de la reforma del Código Penal- los 20 que solicitaba en su calificación provisional. Igualmente, para el resto de los imputados (uno de ellos no compareció, pese a estar citado), el ministerio público rebajó de 18 a 13 años y seis meses la petición de pena, aunque en la elevación a definitivas de sus conclusiones y en función de cómo se desarrolle el juicio, la fiscala podría acabar reduciendo a la mitad la condena y pedir para el líder de la red nueve años de cárcel y siete para el resto, si se declaran culpables, algo que Pérez Lago ya hizo ayer.
Su defensa, por su parte, declaró la conformidad con las acusaciones del ministerio público pero alegando circunstancias atenuantes (como dilaciones indebidas o el reconocimiento de los hechos), por lo que planteó una condena de nueve años de prisión, que en el caso de otros once de los imputados -también alegando atenuantes- se reducían a siete años. Solo las defensas de dos de los acusados (la ex novia de Pérez Lago, la abogada Tania Varela, y José Vidal Padín) pidieron la libre absolución, alegando que no participaron en la comisión de delito alguno.
El hijastro del que fuera el rostro de la operación Nécora admitió haber organizado dos transportes de cocaína, el primero -de dos toneladas- entre el 5 y el 9 de abril desde Marruecos, que se canceló por el mal tiempo; y el segundo -1.705 kilos- el 25 del mismo mes, en la zona de Corcubión, que concluyó con su detención.
La estrategia de Pérez Lago se basó en insistir en que el primer transporte lo había hecho con el conocimiento del comisario Eloy Quirós, y que era, por tanto, un «delito provocado» para entregarle a «los colombianos» que suministraban la droga, a cambio de que se suspendiera la condena previa de seis años que el gallego tenía pendiente por tráfico de hachís.
Acusaciones
Pese a esa supuesta operación encubierta, que se malogró por la desconfianza de ambas partes -la Udyco pensó que la descarga fallida, por falta de combustible y el mal tiempo, había sido cancelada; mientras que el narco creyó que lo habían traicionado, al enterarse de que en Galicia otros policías lo estaban investigando-, Pérez Lago sí admitió haber organizado días después el transporte de un segundo alijo. Asimismo, en su declaración imputó reiteradamente a Tania Varela en las actividades delictivas de la red que dirigía, aunque lo que sí negó con insistencia es que tuviera una relación sentimental con esta mujer.