La crisis demográfica se agudiza y más del 70% de los concellos pierden población
GALICIA
Galicia ganó 1.564 habitantes en el último año, pero la brecha entre la costa y el interior se agrava aún más
30 dic 2010 . Actualizado a las 13:13 h.En materia demográfica, Galicia avanza a dos velocidades. La costa hacia adelante, con pulso firme. El interior hacia atrás, con un ritmo desasosegante. Más del 70% de los concellos (226, en concreto) perdieron habitantes en el último año, agravando la brecha existente entre las provincias atlánticas y las interiores. Los nuevos datos sobre el padrón, relativos al 1 de enero de este año y difundidos ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE), revelan que Galicia logra mantener aún el pulso poblacional gracias a la dinámica positiva de A Coruña y Pontevedra. La comunidad ganó 1.564 habitantes respecto al 2009 hasta llegar a 2.797.653, un tímido incremento del 0,06%.
El problema para Galicia es que el comportamiento demográfico de las provincias interiores sufre un deterioro progresivo desde hace varios años que acerca cada vez más la comumidad a un momento crítico: el de la pérdida neta de población. De hecho, las proyecciones del propio INE apuntan a que el próximo censo ya reflejará esta tendencia negativa. Los datos son reveladores. En Lugo, apenas ocho concellos lograron incrementar su padrón en el último año, por 59 ayuntamientos que vieron disminuir la cifra de habitantes. La provincia perdió 1.691 vecinos hasta quedar en 353.504, un 0,48% del total. En Ourense, 17 municipios ganaron habitantes y 75 los perdieron. La provincia cedió 423 (335.219 personas, un descenso del 0,13%)
Mientras, en A Coruña, 31 lograron engordar su padrón y 63 lo vieron adelgazar, pese a lo cual la provincia sí aumentó su censo en 970 personas hasta alcanzar 1.146.458 (un 0,08% más). Pontevedra es la provincia que mostró mejor comportamiento. Ganó 2.708 vecinos (un repunte del 0,28%) para quedar en 962.472.
El atractivo de lo urbano
El declive demográfico del rural se traduce en un fenómeno cada vez más palpable. Las ciudades, y muy especialmente los municipios de su entorno, se han convertido en auténticos imanes poblacionales que compensan en buena medida los deficientes indicadores de los concellos del interior. Así, por ejemplo, aunque el censo de A Coruña descendió en nueve personas en el último año, el de Culleredo creció en 510 (un 1,81% más), el de Cambre en 390 (1,68%) y el de Arteixo en 493 (1,66%). En Vigo pasa algo similar. La ciudad perdió 207 habitantes (un 0,07% del total), pero O Porriño ganó 502 (un 2,87%) y Mos 168. Al igual que en Ferrol, cuyo censo disminuyó un 0,85% (635 vecinos menos), mientras el de Narón crecía un 1,52% (573 más).
Especialmente llamativo es el caso de Ames, el tercer municipio gallego que más población ganó respecto al 2009 (917 vecinos, un 3,4% más) tras la localidad ourensana de Oímbra y la pontevedresa de Soutomaior. El concello situado en el entorno de Santiago ha incrementado su padrón casi un 80% en los últimos diez años al pasar de los 15.318 vecinos de 1999 a los 27.900 actuales, absorbiendo, junto a otros ayuntamientos como Brión y Teo, los repuntes poblacionales de la capital. De hecho, los datos del INE concluyen que Compostela perdió 268 vecinos a 1 de enero pasado (un 0,28% del total).
El ránking de las ciudades permanece inalterable después de que, el año pasado, Narón rebasase a Vilagarcía como la octava ciudad más poblada de la comunidad. Lugo, Ourense y Pontevedra consiguieron anotarse sensibles repuntes de sus padrones, en el caso de las dos primeras atrayendo población del rural.