Galicia duplica las consultas del norte de Portugal con 1.200 sanitarios menos
GALICIA
El sistema gallego da 14,8 millones de citas de primaria más al año y 127.000 de atención especializada
14 dic 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Comparten intereses y estrategias ante Bruselas, rentabilizan una productiva relación comercial y un fluido intercambio de trabajadores que convierten la raia en una mera frontera administrativa, pero todavía muestran diferencias significativas en sus principales indicadores que miden la actividad económica y social. Una de las más elocuentes afecta a la cobertura sanitaria. A pesar de la diferencia de población del norte de Portugal (3.745.439 residentes) sobre Galicia (2.796.089), la carga del personal gallego es mayor. Con 4.300 trabajadores menos, Galicia atiende 127.000 consultas más en hospitales. En centros de salud, la saturación del sistema gallego en comparación con el portugués es flagrante, con 14,8 citas más al año.
De acuerdo con los datos recogidos en el anuario estadístico de la eurorregión, que el conselleiro Alfonso Rueda presentó ayer en Santiago, el norte de Portugal contaba en el 2008 con 9.928 empleados, que resolvieron 11,4 millones de consultas en los centros de salud. Con 1.200 trabajadores menos, Galicia tuvo que afrontar 25,8 millones de consultas de atención primaria. La extraordinaria brecha que separa el funcionamiento de las sanidad a los dos lados de la raia puede deberse, entre otros factores más relacionados con planificación del sistema, al hecho de que los portugueses tienen que pagar por las consultas (entre 1,10 y 2,20 euros, excepto los niños, jubilados con renta mínima, parados y embarazadas) y por las recetas.
El informe denota que, aunque la comunidad portuguesa tiene más hospitales (59 frente a 44) y la gallega más centros de salud (485 frente a 108), Galicia supera a los vecinos en camas por 1.000 habitantes (3,6 frente a 2,8) y en médicos (4,4 por 3,4).
Sangría demográfica y viaria
La crisis demográfica que arrastra Galicia, con el saldo vegetativo más pobre de Europa, también aflora en el anuario. Pese a que el norte de Portugal está lejos de las medias europea, portuguesa y española, mejora con holgura la gallega. La tasa de natalidad de la comunidad vecina es de 9,2 nacimientos por 1.000 habitantes, frente a 8,5 en Galicia. El indicador de mortalidad es allí de 8,4 por 1.000, mientras que aquí se dispara hasta 10,8.
Otra diferencia llamativa está en el ámbito de la construcción, donde el norte de Portugal cuadruplica los proyectos de demolición que tramita Galicia, pese a que la diferencia en edificación de viviendas solo es de un 36%. Aquella comunidad autorizó en el 2008 un total de 780 proyectos de demolición, frente a los 196 que el informe computa para Galicia en el mismo ejercicio. Aunque los índices de la comunidad vecina reflejan que el ladrillo mantenía allí un mayor vigor, la diferencia en derribos es mucho mayor que en licencias de edificación. Mientras el norte de Portugal concedió en el 2008 permisos para levantar 7.800 viviendas, Galicia, en plena resaca del estallido de la burbuja inmobiliaria, autorizó 5.710.
La estadística también retrata el drama de las carreteras gallegas. Aunque el norte de Portugal triplica a Galicia en número de siniestros con víctimas, el tráfico aquí se cobra más vidas. En el 2008, la comunidad lusa contabilizó 14.838 víctimas en accidentes viarios, de las que 14.603 resultaron heridas y 235 fallecieron. Con menos personas involucradas en siniestros, 5.760, Galicia registró en sus carreteras 266 muertes y 5.494 heridos.
El anuario da cuenta de la supremacía del aeropuerto Sá Carneiro, que en el 2009 movilizó a 400.000 pasajeros más que la suma de los tres aeródromos gallegos. Y también acredita el mayor tirón turístico de Galicia con 1,5 millones más de viajeros.