«Somos las que dan la bienvenida»

Por Nacho Mirás Fole

CIENCIA

Dice que no hay evidencia científica que pruebe que la Luna afecta a los partos; y cree que hay que trabajar la formación de las futuras madres durante la gestación

20 sep 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Son 32 años ayudando a alumbrar. Muchos niños, muchas madres, muchos padres... Cuando empezó, la supervisora de la unidad de partos del Complexo Hospitalario Universitario de Santiago, la compostelana Mercedes González Peteiro, llevaba la cuenta de retoños; a estas alturas, ya la ha perdido, pero no así el entusiasmo y las ganas de recibir a nuevas generaciones.

-Se me ocurre que la suya es una de las profesiones más bonitas que puede haber en la sanidad...

-Es muy gratificante. Puede haber complicaciones, pero, en general, somos las que dan la bienvenida, no el adiós. Estamos para ayudar a dar vida.

-¿Es más fácil nacer ahora que hace treinta años?

-No es que ahora sea más fácil nacer. Cuando empecé había muchas multíparas, mujeres que tenían cuatro o cinco hijos. Eso ha cambiado y ahora no pasan de uno o dos. Trabajamos básicamente con primíparas y secundíparas.

-Y mayores...

-Sí. La edad ha influido mucho. Son muchas las mujeres que paren después de los treinta años. Eso se debe a que la mujer entra en el mercado laboral muy tarde, muchas veces se prioriza tener un trabajo estable, la casa o el coche sobre tener hijos. Al ser las mujeres mayores tienen más patologías. Y las técnicas de fertilización ayudan a concebir a esas mujeres mayores.

-Pero el cuerpo no entiende de economía...

-Las mujeres se saltan la etapa biológica idónea y entran en la maternidad tardíamente, por eso hay muchas más cesáreas y patologías.

-¿Llegan a la unidad de partos preparadas?

-Hay de todo. Pero no es algo que tengamos que hacer en el paritorio, sino ya desde la atención primaria.

-¿El trabajo de parto es lo peor a lo que se puede enfrentar una mujer?

-Yo no tengo hijos, pero si ellas vienen concienciadas de lo que es el parto lo llevarán mucho mejor. La gestación debe ser un período de aprendizaje, tanto para la madre como para el padre.

-Los hombres nos implicamos más que antes, ¿no?

-Mucho más que hace años. Antes dejaban a la mujer en la puerta y esperaban en la salita. Ahora estáis, queréis entrar, y nosotras os dejamos. A la pareja o a la persona que ellas quieran. ¡Imagínate que la pareja ponga a la mujer más nerviosa de lo que está! Algunas prefieren a su hermana, a su madre... Eso ha cambiado. Tratamos de humanizar el parto. Y tendemos a que sea lo menos medicalizado posible.

-Sí, pero la mayoría entran por la puerta pidiendo la epidural...

-Se ha vendido la epidural y las mujeres la quieren, lógicamente. Y eso tampoco es malo. Aunque no siempre se puede administrar.

-Vamos, que eso de parirás con dolor...

-¡Eso quedó un poco atrás! La mujer preparada lo lleva mejor. Pero tampoco hay que pasarse, que con Internet se ponen a leer y no paran. Deben saber las modificaciones que sufrirá su organismo para no asustarse; deben conocer las molestias del final del embarazo; y detectar, sobre todo, cuándo empieza el parto y cuándo deben acudir al hospital.

-¿Cree que, si la naturaleza lo permitiera, los hombres seríamos capaces de parir?

-[Se ríe] La mujer está más preparada para eso, es más sufrida. La naturaleza es sabia.

-Bueno, los hombres sufrimos... solidariamente...

-Sí, los hay que lo pasan realmente mal, incluso que se desmayan.

-Las matronas insisten mucho en las ventajas de la lactancia materna...

-Mayoritariamente, la gente está dando de mamar. Años atrás se vendió el biberón, pero eso no quiere decir que una mujer tenga que tener un trauma si no puede dar pecho.

-Estoy en ascuas. El jueves hay luna llena. ¿Habrá avalancha de nacimientos? ¿Echo a correr?

-Hace años, una compañera y yo estudiamos más de 4.000 partos para ver si la Luna influía y concluimos que no. Qué pasa, que el embarazo se cuenta por meses lunares, pero no hay evidencia científica que diga que la Luna afecta a los partos.

-¿Cuántos niños nacen en un hospital como el de Santiago?

-El año pasado, 3.000, unos veinte en un día de mucho movimiento.

-Ha escrito usted una tesis doctoral sobre cómo afecta el estrés prenatal...

-Muchas mujeres tienen miedo a que el niño nazca mal. Durante la gestación, ese miedo influye: pueden tener amenaza de parto prematuro... El estrés repercute en el feto e incluso en el hijo que, cuando alcance la edad adulta, puede tener una mayor propensión al estrés. El estrés no es un buen aliado del embarazo. Pero, con formación, se pueden paliar muchos de esos miedos.