La operación Repesca ha vuelto a poner al clan arousano en el punto de mira
GALICIA
La ley ha permitido a Manuel Charlín abandonar la prisión antes de lo previsto, y el pasado sábado el patriarca del clan arousano volvía a la calle tras largos años encarcelado por un rosario de condenas por narcotráfico. Pero aún antes de que hubiese puesto un pie fuera de A Lama, la sombra de una nueva condena planea sobre él. Hace tan solo unos días, la jueza de Vilagarcía Almudena Janeiro decidió imputarlo en una nueva operación, en este caso de blanqueo de dinero. De la letrada dependerá, a partir de ahora, el futuro del patriarca. Puede llamarlo a declarar, sin más. Puede que ordene, de nuevo, su ingreso en prisión.
En Vilanova la incógnita genera cierto interés. Los parroquianos de los bares están divididos. Hay quienes opinan que ni siquiera Manuel Charlín puede dirigir toda una organización de blanqueo desde la cárcel. Son los mismos que creen que en estos momentos el patriarca es una figura «de cuarta ou quinta fila». Pero también están quienes piensan que el anciano conserva intactas las facultades para amarrar negocios sucios.
En cualquier caso, será la jueza la que tenga que decidir, datos en la mano y pruebas a la vista, el papel que Manuel Charlín representa aún dentro de su familia.