La gente joven en Galicia que hoy piensa en Suiza como una posible salida laboral parece hacerlo desde dos puntos de vista concretos: el que apuesta por buscar un trabajo de temporada bien remunerado y el que aprovecha que tiene familiares emigrantes instalados en el país helvético para visitarlos, quedarse un tiempo e intentar encontrar un empleo digno -los duros, precarios y mal pagados los hacen ya africanos, sudamericanos y de países de Europa del Este-. Si no hay familia en la emigración el reclamo puede llegar de que en algún momento la hubo, esa referencia que puede ser determinante a la hora de tomar una decisión de marcharse que no es en absoluto fácil.
Algo así le sucedió a Carlos Rodríguez Amado, de 32 años e hijo de emigrantes en Suiza ya retornados. Él mismo nació en Thun, pero se vino siendo muy niño con sus padres. Sin embargo, mucho más tarde sintió la llamada, condicionado por el interés laboral, pero con la intención de no quedarse, es decir, buscando trabajos que le permitieran estancias temporales, de cuatro meses. Obviamente, el turismo era lo suyo, en las campañas de invierno, en las zonas de nieve.
Sankt Moritz
«El primer año -relata Carlos- estuve en un hotel de camarero, pero a mí lo que me gusta es la conducción». Esta experiencia en Sankt Moritz -afamada villa de montaña por sus estaciones de esquí y su turismo de alto nivel- le sirvió para localizar un empleo a su medida para la temporada siguiente, una especie de servicio de taxi. El segundo año trabajó para la empresa de transporte de viajeros Limusinas Angelo, en la que prevé recalar de nuevo este invierno.
«Lo fundamental -dice- es manejarse con los idiomas», en orden de importancia, inglés, francés, alemán, italiano... Y, bueno, subraya, Internet ha mejorado las cosas a la hora de buscar empleo a medida. De hecho, él mismo puso un anuncio en una web abierta para ofrecer ayuda -información, contactos, consejos- a quienes buscan trabajo en Suiza. Lo hace de forma altruista y señala que atiende «una media de dos consultas diarias» de personas de todos los lugares de España. No sabe si es la crisis, pero le sorprende el interés suscitado, aunque no siempre se llegan a decidir.