El que empezó todo «se las tenía juradas», afirman los compañeros del agredido. Y tan pronto lo vio de paisano en una discoteca le dio un fuerte golpe en la cabeza. Ya en la calle se sumaron quince personas más y el agente, inconsciente, recibió patadas y puñetazos que lo llevaron al hospital con pronóstico reservado. Ayer lo intervinieron quirúrgicamente. Y dos de los agresores fueron detenidos. La policía confía en que esta semana estén identificados todos los participantes en esta brutal paliza.
Sucedió sobre las cinco de la madrugada en la discoteca Manao, en la calle Playa, en pleno centro de Sada. Allí acudió el agente. Estaba fuera de servicio. Estaba solo. Entonces se le acercó un individuo y le preguntó: «¿Te acuerdas de mí?». El agente claro que se acordaba. Meses atrás lo había denunciado por incumplir el horario de cierre en un establecimiento que regentaba, asunto que derivó en una causa penal que se llevó a juicio hace pocos días y por el que el supuesto agresor fue condenado. Sin que el policía pudiese responder, recibió un fuerte golpe en la cabeza que le hizo perder la conciencia. Ya en el suelo, un cliente de la discoteca lo sacó a la calle y llamó a una ambulancia. Pero pronto el agresor, junto a un grupo de entre 15 y 20 amigos, se echó sobre el agente, golpeándolo por todo el cuerpo.
Durante la paliza, algunos de los agresores decían frases como «maderos, os vamos a matar uno a uno» o «Sada es como Coslada».
Heridas
El policía, en el suelo, inconsciente, sin poder defenderse ni pedir auxilio, recibió multitud de patadas y puñetazos por todo el cuerpo, principalmente en el rostro. De hecho, la herida más importante la tiene en el pómulo. Ayer, médicos del Complejo Hospitalario A Coruña intentaban averiguar el alcance de los daños. Temían que el pómulo estuviese partido.
Cuando los agresores todavía lo estaban golpeando, un compañero, que también estaba fuera de servicio y fue llamado por un amigo para informarle de lo que estaba sucediendo, apareció en el lugar. Fue quien lo auxilió. Inmediatamente después llegó un coche patrulla de la Policía Local, que procedió a la detención de dos de los supuestos agresores.
Según fuentes de la investigación, se trata de dos personas con numerosos antecedentes penales. En estos momentos, la policía continúa las averiguaciones para identificar al resto de intervinientes en el suceso.
Según algunos testigos y fuentes próximas a la investigación, el personal de la discoteca no intervino en ningún momento para aplacar los ánimos de los agresores. Ni siquiera, aseguran, ayudaron a sacar al agente a la calle cuando fue golpeado por primera vez.