Hallado el cuerpo de un hombre en la dársena de A Coruña, en las inmediaciones del Náutico
A CORUÑA
Los servicios de emergencia recuperaron el cadáver de un ciudadano extranjero de mediana edad en un punto que cuenta con medidas de seguridad reforzadas tras varios accidentes similares en la última década
06 abr 2026 . Actualizado a las 14:25 h.Un hombre de mediana edad y nacionalidad letona ha sido hallado sin vida en la madrugada de este lunes en la dársena de A Coruña. El hallazgo se produjo alrededor de las 5.30 horas en las proximidades del Real Club Náutico, concretamente en las escaleras que descienden hacia el mar, activando de inmediato un operativo de seguridad y rescate tras recibir el aviso a través del servicio de emergencias 112. Fuentes de la investigación indicaron a Voces de A Coruña, de Radio Voz, que en el lugar también se encontraron una cerveza y una riñonera que contenía la documentación de la víctima. Los datos recabados indican que el muerto contaba con acreditaciones de albergues y servicios sociales de la ciudad, lo que sugiere que residía en A Coruña desde hacía algún tiempo.
Los primeros indicios apuntan a una caída accidental; según los testigos, el estado del cuerpo al ser recuperado permite barajar la hipótesis de que el hombre intentó bajar las escaleras para orinar cuando perdió el equilibrio y cayó al agua sin posibilidad de regresar a tierra firme.
El suceso coincidió con la actividad habitual de los prácticos del puerto, que durante esa madrugada realizaron varias maniobras sin detectar nada anómalo. Según relataron, salieron a las 4.35 horas para asistir a un buque y posteriormente realizaron otra operación antes de regresar a la dársena en torno a las 5.25. Fue entonces cuando se encontraron ya con la presencia de dos coches de la Policía Nacional y varios agentes en la zona, quienes les preguntaron si habían visto u oído algo extraño. Los profesionales indicaron que no habían percibido ninguna incidencia durante sus desplazamientos por el puerto. Los prácticos explicaron que incluso se les pidió que observasen el cuerpo por si podían reconocer a la víctima, algo que no pudieron confirmar. Poco después llegaron más efectivos, entre ellos sanitarios, Policía Científica y la jueza de guardia, iniciándose las labores de inspección y levantamiento del cadáver.
Marea baja
Según indicaron los prácticos del Puerto que estuvieron de guardia durante la madrugada, alrededor de las 7.30 el dispositivo ya había sido retirado prácticamente por completo. De hecho, a primera hora de la mañana la zona había recuperado la normalidad. En base a su experiencia, consideran que todo apunta a un accidente. De hecho, señalan que la marea estaba baja en el momento de los hechos y comenzaba a subir, y que el cuerpo fue localizado flotando, lo que podría indicar que la víctima sufrió un golpe previo que le hizo perder el conocimiento antes de caer al agua. Así, es posible que el hombre no llegase a inhalar agua, por lo que no se hundió al fondo, y que la subida de la marea facilitase que el cuerpo apareciese en superficie. También confirman que las escaleras de piedra por las que pudo bajar «son muy resbaladizas» y que la víctima pudo haberse trastabillado antes de caer al agua.
A pesar de la rápida intervención de los servicios de urgencia, los profesionales sanitarios solo pudieron confirmar el fallecimiento del varón. Actualmente, la Policía Nacional se ha hecho cargo de la investigación para esclarecer las circunstancias de la muerte, a la espera de los resultados de la autopsia y de la revisión de las cámaras de seguridad de la zona.
Este suceso vuelve a poner el foco sobre un punto de la ciudad que ha registrado diversos accidentes mortales en la última década. La zona, que combina el tránsito peatonal con áreas de ocio, ya fue escenario en diciembre del 2022 de la muerte de un hombre de 54 años que cayó al agua cerca de los pantalanes. En aquel momento, la hipótesis principal apuntó a una caída accidental, un diagnóstico que se ha repetido en otros incidentes ocurridos en este mismo tramo del cantil.
La peligrosidad de este entorno motivó en el pasado una serie de reformas estructurales. Tras los fallecimientos de dos jóvenes en el año 2017 —uno de ellos el del actor Mateo González—, el Ayuntamiento y la Autoridad Portuaria acordaron mejorar la iluminación y reforzar la seguridad perimetral. Una de las medidas más visibles fue la instalación de un banco corrido de piedra a lo largo del paseo, diseñado para servir como barrera física y prevenir precipitaciones accidentales al mar en zonas de gran afluencia.
A pesar de estas intervenciones y de rescates exitosos, como el de una mujer de 82 años que fue auxiliada por un ciudadano en el 2020, la dársena continúa siendo vigilada con especial atención por las autoridades locales. La investigación de este último fallecimiento tratará de determinar si los sistemas de protección actuales fueron suficientes o si las condiciones de la madrugada del lunes influyeron en el trágico desenlace.
Desde el Real Club Náutico indicaron que el suceso no interfirió en su actividad, a pesar de que el cuerpo apareció junto a las escaleras de piedra y uno de los pantalanes anexos al edificio. De hecho, la zona amaneció tranquila y tanto personal como operarios del Ayuntamiento o viandantes no conocían lo ocurrido o no disponían de información que pudiera aclarar lo sucedido. Trabajadores de la empresa encargada de la limpieza viaria confirmaron que en la zona había restos de botellas, vasos y también cáscaras de pipas y sobras de helados, ya que la madrugada del domingo al lunes suele ser tranquila y sin grandes incidencias. En este sentido, explicaron que el domingo hizo muy buen tiempo y que la zona de la Marina se llenó de gente, pero no es lo mismo que un sábado por la noche, cuando sí se concentra mucha basura, especialmente hacia los jardines, no tanto hacia la zona del puerto.
Las personas que se acercaron a la zona a primera hora de la mañana se mostraban sorprendidos por lo ocurrido: «No, no sabía nada. Me he levantado pronto para caminar y hacer algo de deporte, pero no he visto nada fuera de lo normal. Es una desgracia, desde luego», explicaba Antonio Fraga haciendo una parada en su marcha matinal. También Martina, otra joven deportista, recordaba que no es la primera vez que ocurre algo similar: «La gente tiene que ser consciente de que está al lado de mar. Tiene que caminar con cuidado porque en un despiste te caes al agua. No sé lo que pudo ocurrir, pero está claro que tuvo que ser un descuido porque ya pusieron los bancos para que la gente no se acerque tanto al desnivel». Otras personas comentaban que este tipo de desgracias «siempre ocurren de noche» y que pueden evitarse.