La clasificadora recibió presiones del armador para que se dejara navegar al buque

La Voz

GALICIA

14 nov 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

La declaración de John Lee y el informe Cushing revelan que, tras la inspección en Dubái, el Prestige volvió a navegar por la insistencia del armador y de la propia Autoridad Marítima de las Bahamas, el país que abanderaba el buque. «Los armadores tuvieron que apelar, para que se les dispensase, a G. Zarbanos, el inspector jefe de ABS en Europa», se asegura en los textos que obran en poder de la Justicia española y estadounidense. «ABS fue sometida a una gran presión por parte de los armadores -continúa el informe-, pero en base a las negociaciones mantenidas con estos, la clasificadora y la Autoridad Marítima de las Bahamas decidieron dar el visto bueno y permitieron que el buque continuara navegando».

Inspector vetado

No deja de ser llamativo el predicamento que tenían los armadores griegos del Prestige -entonces bajo el paraguas de la empresa Laurel Sea Transports- en las oficinas de ABS en Europa, pues tras este incidente lograron que se vetara al inspector John Lee en las revisiones del resto de los buques de la naviera con base en El Pireo. Este hecho queda perfectamente reflejado en el informe basado en la declaración del ex profesional de la clasificadora. «Al mismo tiempo, se prohibió a John Lee trabajar con cualquiera de los buques gestionados o propiedad de Laurel. Y ABS transigió con la prohibición establecida por los armadores».