Vecinos y turistas de Nigrán, que en conjunto superan durante la época estival la cifra de 40.000 personas, padecerán hoy, por noveno día consecutivo, los efectos de la huelga en el servicio de recogida de basura.
La parte más amable es que el conflicto podría tocar a su fin en las próximas horas. Por este motivo, el Concello decidió aplazar ayer por la tarde el operativo propio de limpieza que había organizado para iniciar la recogida de las más de 350 toneladas de residuos que conforman el escaparate de este municipio de interés turístico.
El gobierno local, explicó el regidor, Efrén Juanes, mantuvo una reunión con los responsables de la concesionaria Cespa, en que la empresa se comprometió a mejorar la oferta que hasta ahora había hecho a los trabajadores y que mantenía paralizadas las negociaciones. «Para evitar conflictos mayores, y ante el compromiso de retomar las negociaciones, decidimos aplazar hasta mañana el servicio, aunque las máquinas excavadoras ya están preparadas para intervenir si fuera preciso», avanzó firme el alcalde.
Efrén Juanes confirmó que «la situación de alarma sanitaria es evidente», por lo que la resolución del conflicto debe ser inmediata. El regidor señaló: «Todos nos estamos sintiendo muy perjudicados, pero si alguna responsabilidad existe es la de quien hizo en su día la adjudicación de la concesión en condiciones pésimas para el Ayuntamiento; es decir, el gobierno anterior».
El alcalde confía en que hoy mismo se zanje el conflicto laboral que ha originado un verdadero problema de salud pública en la localidad, aunque tiene claro que ha de haber un antes y un después. «Esta huelga tiene que servir como punto de inflexión y, a partir de entonces, tenemos que llegar a ser conocidos como el municipio más limpio de España», advirtió.
Banderas azules
Para eso falta, en todo caso, mucho por recorrer y, sobre todo, habrá que compensar a quienes temporalmente han decidido abandonar los arenales de la zona (a los que el propio Concello retiró la bandera azul) por la acumulación de basuras, a los que alquilaron apartamentos o a los veraneantes que acordaron recortar sus vacaciones ante la inesperada proliferación de basura, ratas, moscas, gaviotas y unos olores pestilentes.
El sector hotelero y de restauración se ha visto muy afectado. La asociación empresarial de hospedaje de Pontevedra (Asehospo) conminó ayer a las partes a que pongan fin, «de forma inmediata, a la huelga, porque no es de recibo que se produzca una situación así en el momento álgido del turismo».
Según los datos que maneja el colectivo, «algunos turistas optaron por abandonar los hoteles en los que se alojaban a partir del tercer día de huelga». El presidente de la asociación, José Manuel Barbosa, califica la situación de «tercermundista» y avanza su temor ante el hecho de que «si no se encuentra una solución inmediata, en Nigrán no va a quedar ni un solo turista, con los consiguientes daños, no solo para el sector hostelero sino para las docenas de trabajadores temporales contratados para la época estival». Algunas terrazas vacías en hora punta evidencian el plantón.