Siete años después de que se pusiese el broche al último kilómetro en obras de las autovías de unión de Galicia con la Meseta, el Ministerio de Fomento se ha dispuesto a ejecutar mejoras en 222,7 kilómetros de las dos arterias que parten de A Coruña y O Porriño hacia Benavente. Siete obras por valor de 47,63 millones de euros salpicadas a lo largo de las autovías del Noroeste (A-6) y la Rías Baixas (A-52) están en proceso de ejecución administrativa o en obras, eso sí, después de que algunas de ellas sumen casi dos años y medio de tramitación en la Administración central.
Ese es el caso de las obras de conservación de las que en febrero del 2006 daba cuenta el BOE para rehabilitar 72 kilómetros de la A-6 en Lugo, y de otros 55,6 de la autovía del sur a su paso por Ourense. El retraso, sin embargo, benefició a las arcas del Estado, ya que, aunque presupuestadas en 11 millones de euros, finalmente fueron adjudicadas en 7,1.
Inicio próximo
Mientras se remata ese proyecto, fundamentalmente de aplicación de microaglomerado asfáltico, los carteles anunciadores ya advierten en el vial del norte del inicio inmediato de la renovación del firme de la A-6 en cinco kilómetros al paso de la autovía por Outeiro de Rei. Retirada de las capas agrietadas del carril lento, asfaltado y mejora del drenaje se comenzarán a ejecutar al mismo tiempo que en otros tramos de la nacional VI y la 640, todo ello por 8,26 millones de euros.
La tercera de las actuaciones en la autovía del Noroeste le ha supuesto un ahorro a Fomento de tres millones sobre sus previsiones de gasto de 10,1, para asfaltar y modernizar 25,8 kilómetros a la altura de Betanzos. Licitado hace un año, está ahora en obras.
La autovía del sur, que también comenzó a ejecutarse en 1993, pero que se concluyó tres años antes que la del Noroeste -en diciembre del 98- suma ahora otros cuatro proyectos para su rehabilitación, por un total de 25,32 millones de euros.
Además de la obra citada publicada en el 2006, Fomento acaba de dar luz verde a la rehabilitación del firme de la A-52 entre O Porriño y Ponteareas, 12,3 kilómetros en los que se emplearán 3,8 millones, también para mejorar sus elementos de seguridad y señalización.
Otros 26,9 kilómetros entre Ourense y Ponteareas registrarán el mismo tipo de mejoras, en este caso por 9,71 millones (5,7 menos que lo presupuestado), mientras que otra partida de 9,23 millones ha sido dispuesta también para mejorar la calzada con un método experimental en 24,7 kilómetros de la zona de A Gudiña.
Las inversiones se completan con 2,5 millones para la instalación de barreras de seguridad en el alto de As Estibadas (Ourense), así como partidas algo menores para adecuar las condiciones de seguridad de los túneles de Alongo (A-52) y de Pedrafita (A-6), tramo que supuso en el 2005 la entrega de un premio internacional a la ministra Magdalena Álvarez.