09 mar 2008 . Actualizado a las 02:00 h.
«Algunha vez temos visto coches preparados, como de carreiras, subindo ata o Faro a toda velocidade», admitía ayer José Antonio Diéguez, que vive en San Vicente de Argozón en una casa pegada a la carretera en la que iba a celebrarse esta carrera ilegal. En todo caso, dice, no se trata de algo habitual. De hecho, nadie en la parroquia presentó nunca una denuncia al respecto ante la Guardia Civil. El tramo de carretera en el que se habían citado los anónimos convocantes de esta competición mide unos tres kilómetros y está lleno de curvas. Si lo eligieron es posiblemente por eso, porque tiene poco tráfico y porque entre Argozón y la cima del Faro no pasa por medio de ninguna aldea.