Los grupos del PSdeG-PSOE y el Bloque aprobaron ayer en el pleno el dictamen de la comisión de investigación sobre las causas del deterioro de la vía de O Salnés, en contra de la opinión de los populares, que mantuvieron vivo su voto particular en el que calificaron de «burda manipulación» el texto de las conclusiones.
Paradójicamente, el dictamen se aprobó con la ausencia del popular Xosé Cuíña, que era conselleiro de Política Territorial cuando se inauguró el vial arousano, debido a que está de baja por enfermedad. Aun así, se convirtió en el gran protagonista del debate, pues el informe elaborado por los socios del bipartito lo responsabiliza políticamente de la decisión de sustituir el drenaje de hormigón de la vía rápida por unos tubos de acero corrugado que acabaron cediendo y provocando un enorme socavón en una infraestructura que apenas llevaba 13 años en servicio.
El socialista Abel Losada subrayó que algunos comparecientes aludieron a razones de «aforro de tempo» para justificar el cambio del sistema de drenaje, si bien convino en que ese ahorro se hizo en 1993 «en función do interés electoral del PP». La nacionalista Carme da Silva reprochó que el Ejecutivo de entonces primó «a celeridade por riba da calidade e a seguridade».
El popular Alejandro Gómez acusó a la Consellería de Política Territorial de haber dictado el informe e insistió en defender la gestión de Cuíña, «imperfecta, pero impecable», sentenció.