Los debates televisados, la polémica polarizada entre PP y PSOE, la movilización por impulsar un cambio hacia el centroderecha y la reacción para evitarlo mediante el voto útil de izquierdas generaron un nuevo escenario mucho más bipartidista que relega a las opciones nacionalistas a mínimos históricos preconstitucionales. Así, los partidos de carácter identitario con representación parlamentaria pasaron de representar el 9,34% de los votos en el 2004 al 7,16% en las elecciones celebradas el domingo.
Este porcentaje solo es superior al 6,7% obtenido por las candidaturas nacionalistas incipientes que se presentaron a las elecciones generales de 1977, antes de que se aprobara la Constitución. Y es ligeramente inferior a otro de los mínimos históricos registrados por este tipo de formaciones, el conseguido en las elecciones generales de 1982 con la primera mayoría absoluta de Felipe González (7,69%). Hay que remontarse a esta cita electoral para encontrar el último número de escaños nacionalistas más bajo que el actual: 24 frente a los 25 del 2008. El techo de representación de fuerzas territoriales se sitúa tras los comicios a Cortes Generales de 1989, cuando también alcanzaron su mayor porcentaje sobre votos válidos (10,94%).
El actual porcentaje resulta especialmente negativo si se tiene en cuenta que en la mayoría de las citas electorales los nacionalistas oscilaron entre el 9,34% de los comicios del 2004 y el máximo histórico del 10,94%.
La razón hay que buscarla en el amplio crecimiento de los dos partidos estatales mayoritarios. PSOE y PP pasan del 80,3 al 83,75%, mientras que el resto del arco parlamentario vio reducido su porcentaje del 14,97 al 12,13%. El bipartidismo se fortaleció por tanto en tres puntos y medio, mientras que el conglomerado plural de partidos con actas en el Congreso se redujo en 2,8 puntos.
Todos los partidos nacionalistas -a excepción del BNG que sube ligeramente y Nafarroa Bai que se mantiene- baja en porcentaje de voto. CiU también desciende dos décimas, a pesar de contar con un diputado más que le disputa al PP en Barcelona por un margen mínimo.