Dirigentes del PSOE rechazan que Rubalcaba sea el nuevo candidato

Gonzalo Bareño Canosa
Gonzalo Bareño MADRID / LA VOZ

ESPAÑA

El aparato pretende que el comité federal lo elija sin que haya primarias

28 feb 2011 . Actualizado a las 11:52 h.

«Decir que no será candidato forma parte de su libertad personal, pero decidir que lo será no forma parte de esa libertad». Felipe González fue el primero en recordarle a Zapatero que la decisión sobre si se presentará en el 2012 ya no depende de él. El ex jefe del Ejecutivo siempre ha ido a su aire. Pero sus palabras sirvieron para sacar a la luz pública el debate en el partido sobre la sucesión, que hasta ese momento se mantenía en el ámbito interno. Y, lo que es más relevante, para que por primera vez destacados dirigentes del PSOE tomen públicamente posiciones de cara a ese relevo e incluso se postulen.

Si en un primer momento la decisión de Zapatero de otorgar todo el poder a Rubalcaba hizo suponer que lo señalaba como su delfín, en el partido ha cundido ahora la idea de que es Rubalcaba quien quiere forzar su nombramiento cuanto antes. Y aunque el vicepresidente tiene el apoyo mayoritario del PSOE y las encuestas dicen que es el mejor valorado, hay sectores que lo rechazan como sucesor.

Quienes cuestionan a Rubalcaba creen que la mejor forma de hacerlo es apostar de manera clara por un proceso de elecciones primarias. La principal opositora a que Rubalcaba se convierta en heredero con plenos poderes es la ministra de Defensa, Carme Chacón. Y por eso ha sido la más clara. «Lo imprescindible es querer ser candidato», dijo, y añadió que «no sería lógico que no pudieran opinar los militantes». Dos mensajes para Rubalcaba. El primero, que si quiere ser candidato tendrá que postularse, y no limitarse a dejarse querer, como hasta ahora. Y el segundo, que el partido no va aceptar que se le elija candidato sin pasar por unas primarias. Ella, por si acaso, ya ha dejado claro que se siente capacitada para ser presidenta.

A la tesis de Chacón se sumó de inmediato Bono, otro de los que quieren jugar sus bazas. Además de considerar «legítimo» que Chacón quiera ser la sucesora, alentándola así a presentarse a las primarias, Bono insinuó que él mismo puede tener algo que decir, al asegurar que en su reciente reunión con Zapatero habían hablado «de lo que ustedes se imaginan».

Estrategia del aparato

Detrás de esa estrategia está la intención de impedir el plan apoyado por el aparato, incluido José Blanco, de que sean los órganos del partido y no los militantes los que designen sucesor. Se trataría de que cuando Zapatero anuncie su retirada Rubalcaba se ofreciera y, ante la ausencia de rivales, fuera el comité federal el que lo nombrase, tal y como marcan los estatutos.

El aparente distanciamiento de los últimos días entre Rubalcaba y Zapatero alimenta las sospechas de que el presidente apuesta también porque su sucesor se gane el puesto luchando con otros rivales, como hizo él, aunque fuera en un congreso y no en unas primarias.