La muerte de Alcalá de Henares, atribuida en principio a otra explosión de gas, se debió a un homicidio.
17 mar 2008 . Actualizado a las 21:40 h.Tres personas han muerto hoy y trece han resultado heridas -una de ellas de carácter grave- a causa de una explosión de gas en un edificio de la calle Andrade de Barcelona. Los fallecidos son tres hermanos que vivían en el piso contiguo a donde se ha originado la detonación, en la primera planta. La madre de las personas que han perdido la vida se encuentra herida. Los equipos de bomberos encontraron carbonizados los tres cadáveres y se vieron obligados a rescatar a 37 personas.
La explosión tuvo lugar en el barrio de la Verneda, a las 07:30, y derruyó por completo el primer piso de un edificio de ocho plantas situado entre las calles Prim y Andrade, próximo a la Gran Vía, una de las principales arterias de Barcelona. Tras la explosión se declaró un incendio que afectó a los dos primeros pisos del edificio. Los bomberos rescataron con escaleras mecánicas a 37 inquilinos que habían quedado atrapados por las llamas.
Cada vez cobra más fuerza la hipótesis de que la explosión, producida por una fuga de gas, haya sido provocada por una mujer que hoy iba a ser desahuciada por impago del alquiler. Los Mossos d'Esquadra informaron de que la inquilina del 1º 3ª se encuentra desaparecida y no entre los heridos, como en un primer momento se había informado. Según testimonios de los vecinos, hoy la vieron salir a primera hora con dos bolsas en la mano y colgar una nota en un árbol.
Los encontronazos de la comunidad de vecinos con Anna M., de 53 años de edad, la mujer desaparecida, eran continuos. Aparte de los impagos, algunos vecinos indicaron que padecía el síndrome de Diógenes y acumulaba grandes cantidades de basura en su domicilio. Aficionada al tarot, también recordaban haber discutido con ella en alguna ocasión por haber puesto aceite con sal en los pasillos para ahuyentar a los espíritus.
Alcalá
Antes, en Alcalá de Henares, el cadáver de un hombre aparecía carbonizado en una vivienda tras registrarse una explosión seguida de un incendio. La Policía sospecha que lo ocurrido no es un accidente, sino un homicidio. Las iniciales del muerto corresponden a J. R. P., un español de 37 años que trabajaba como profesor de un instituto. La empresa Gas Natural descartó cualquier relación con lo sucedido e informó de que en la vivienda siniestrada no tenía ningún cliente. Según destacaron los servicios de emergencia, no se registró ningún herido ni víctima de intoxicación por humo. Los bomberos que acudieron al lugar de los hechos comprobaron que había dos bombonas de butano completamente intactas y sin señales de haber sido manipuladas.