Añón invierte 600 millones en una acería y una cementera de Brasil

Sofía Vázquez, x. ameixeiras REDACCIÓN / LA VOZ

ECONOMÍA

Es el proyecto de mayor envergadura de un empresario extranjero en el estado de Ceará

24 dic 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

El empresario gallego Manuel Añón, propietario de Hierros Añón, acomete en Brasil un ambicioso proyecto que incluye una acería y una cementera que están valoradas en más de 600 millones de euros. Se trata de la inversión más elevada que una compañía extranjera realiza en el estado de Ceará.

Añón está a la espera de los informes medioambientales para poner en marcha las obras, que ya tienen todas las licencias. Su plan incluye dos empresas. La más importante es Siderúrgica do Pecém, que estará situada en las proximidades de Porto Pecém, a unos 40 kilómetros al sur de Fortaleza, capital de Ceará. En este caso, la inversión asciende a 400 millones.

La fábrica de acero tendrá una capacidad de producción de 2 millones de toneladas anuales. La ejecución de la planta se llevará a cabo en tres fases. En este caso, el empresario de A Laracha (A Coruña) tendrá como socio al estado de Ceará, que aporta el 10 % del gasto. El resto pertenece a Añón, que ya encontró en Brasil la financiación necesaria a través de un banco para la inversión estratégica.

«También tenemos opciones de entidades financieras españolas e incluso del Banco Mundial, que quiere entrar con nosotros porque le gusta el proyecto», manifestó ayer el industrial de Bergantiños, quien cree que ese organismo incluso podría entrar de socio suyo: «Habrá que ver las condiciones».

Tanto el diseño del proyecto como la ejecución de la obra civil serán responsabilidad de firmas gallegas. El equipo de Russula se encargará de la puesta en marcha de los planos y demás gestiones. La construcción civil correrá, asimismo, a cargo de una compañía galaica, aunque no está designada oficialmente.

1,5 millones de metros

Siderúrgica do Pecém tiene ya 1,5 millones de metros cuadrados en el polígono próximo a Porto Pecém, donde se ubicarán las instalaciones de la planta de acero. Este es un proyecto en el que Añón Rey lleva tiempo trabajando. De hecho, ya tuvo negocios en Brasil vinculados a la sociedad Siderúrgica Añón, pero fueron vendidos de forma conjunta con esta compañía a la catalana Celsa en el año 2007.

El otro proyecto que lleva a cabo en Brasil, a 150 kilómetros al sur de Fortaleza, cerca del estado de Río Grande do Norte, es la empresa Cementos Okita. En este caso, Manuel Añón va de la mano de un socio local, que aporta a la iniciativa una mina de 15.000 hectáreas. El empresario gallego operará con el 55 % del capital y su socio se reserva el 46 % restante. Así ostentará la capacidad de decisión. En este caso, la producción prevista es de 3 millones de toneladas de cemento anuales, y la inversión asciende a unos 200 millones de euros.

Mil empleos

Los terrenos ya están pagados en ambos casos. En cuanto a empleos, estas iniciativas darán trabajo de forma directa a unas 1.000 personas. Cien de ellas serán gallegas. Las tareas de mayor cualificación serán realizadas por técnicos y especialistas de aquí.

«Es un proyecto muy importante, en el que ya hemos invertido mucho dinero», manifestó Manuel Añón, quien espera que las máquinas puedan entrar a funcionar el próximo mes de febrero o, como mucho, en marzo.

La elección de Brasil como destino de sus inversiones se debe a que, en este momento, «España está muerta». Se va a Ceará porque está en «un país emergente» con mucho futuro y necesidad de infraestructuras, ya que precisa construir autopistas, colegios, universidades, hospitales y ferrocarriles para hacer frente a sus necesidades, que cada vez son mayores.