Será el que se utilice para salvar a países y también a la banca
09 dic 2011 . Actualizado a las 09:29 h.Mariano Rajoy quiere que España tenga capacidad de influir en la Unión Europea a la hora de aprobar o rechazar el rescate económico de países o entidades financieras. Esta potestad la tenía hasta ahora, porque el Fondo de Rescate (herramienta actual de la UE) no puede adoptar ninguna actuación sin la unanimidad de los 17 países de la zona euro. Sin embargo, en el Consejo Europeo que se celebra en Bruselas se quiere dar luz verde al nuevo Mecanismo Europeo de Estabilidad, que fija en un porcentaje de 85 % el mínimo para impulsar o frenar acciones económicas de este calado y que pueden ser claves a medio plazo para España, sobre todo, ante un hipotético proceso de recapitalización bancaria.
Si se aprueba esta resolución, España se quedaría fuera del núcleo duro, al que solo tendría acceso Alemania, Francia e Italia.
Por evitar este «despropósito», el futuro presidente propone ampliar ese porcentaje necesario para frenar o impulsar un rescate hasta el 90 %, escalón al que, además de Alemania, Francia e Italia, también llegaría España. De momento, esta arma solo se ha empleado para salir en auxilio de estados (como los casos de Grecia, Portugal o Irlanda), pero ya se debate sobre la conveniencia de intervenir aquellas entidades bancarias que puedan resultar tóxicas para el conjunto de la UE.
Rajoy planteó ayer esta iniciativa en los cinco encuentros bilaterales que mantuvo durante la jornada de clausura del 20 congreso del Partido Popular Europeo, que se celebró en la ciudad francesa de Marsella. El futuro mandatario español conversó por la tarde con Nicolás Sarkozy y Angela Merkel, impulsores de la modificación del Fondo de Rescate para lograr mayor agilidad a la hora de salir en auxilio de algún país. Las fuentes populares no precisaron si ambos mandatarios respaldaron la pretensión de Rajoy, pero sí informaron de que el próximo jefe del Ejecutivo ha exigido a José Luis Rodríguez Zapatero que defienda esta postura durante el Consejo Europeo. «Ni la habían olido», exclamó un portavoz popular en alusión a la supuesta falta de reacción del Gobierno saliente.
«Matizaciones» al tándem
El plan franco-alemán para sacar del atolladero a la zona euro fue matizado ayer por otros líderes del Partido Popular Europeo, mientras sus autores, Nicolás Sarkozy y Angela Merkel, subrayaron la falta de alternativa y la urgencia inaplazable de tomar decisiones.
En su línea habitual de dramatización, el presidente francés afirmó que «Europa se enfrenta a una situación extremadamente peligrosa», que «el riesgo de explosión (de la zona euro) nunca ha sido tan grande» y que si mañana [por hoy] no hay acuerdo en el Consejo Europeo de Bruselas «no habrá una segunda oportunidad».
Sarkozy, que estableció un diagnóstico de los «graves errores» cometidos en la concepción de la zona euro, señaló que «las conclusiones son simples: más solidaridad y más disciplina» y todo eso hay que decidirlo «enseguida» para que sea eficaz.
Merkel instó a los otros países de la UE a dejar de defender «egoísmos nacionales», reivindicó el trabajo conjunto de Alemania y Francia para encontrar soluciones, pero recalcando que luego son todos los miembros los que tienen que actuar coordinadamente para dejar atrás la crisis. La canciller hizo un llamamiento a «vencer el terror de la construcción europea» y al trabajo conjunto no solo del Consejo Europeo, sino también de la Comisión, del Parlamento Europeo y de otras instituciones comunitarias.
Precisamente del presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durão Barroso, llegó una de las puntualizaciones más explícitas al proyecto franco-alemán de reforma, que apoya, «pero con el respeto a una serie de principios», y en particular a que los Estados estén preparados puesto que «un proceso de revisión es siempre un proceso complejo».
Rajoy, que si también dio su compromiso a los cambios más profundos que garanticen el rigor presupuestario, también reclamó que se activen «sin más dilación» todos los «recursos disponibles para contener la hemorragia de la deuda soberana».
El portugués Passos Coelho tampoco se privó en decir que el BCE debe también cumplir con su «papel estabilizador» de la eurozona frente a los especuladores.
«Hay que activar los recursos para frenar la hemorragia de la deuda»
Mariano Rajoy
«Hay que dejar de defender egoísmos y apostar por el trabajo conjunto»
Ángela Merkel
«Tenemos unas semanas para decidir, el tiempo juega en contra»
Nicolas Sarkozy