Trichet y Bernanke apagarán la sed de dólares de la banca europea

mercedes mora REDACCIÓN / LA VOZ

ECONOMÍA

Las bolsas aplauden la medida, el Ibex gana otro 3,63 % y recupera un 9 % en tres días

16 sep 2011 . Actualizado a las 11:24 h.

Justo el día en que se cumplían tres años de la caída de Lehman Brothers, el BCE, la Reserva Federal y sus homólogos de Japón, Suiza y el Reino Unido se conjuraron ayer para echar una mano a los bancos europeos y evitar sobresaltos. Lo harán proporcionándoles la financiación en dólares que el mercado les niega. Hace semanas que los grandes fondos monetarios estadounidenses les han cerrado el grifo. La crisis de deuda que asola la eurozona ha secado los canales habituales a los que recurren las entidades del Viejo Continente para pedir prestado el dinero que precisan.

La desconfianza reina. Nadie se fía de nadie.

Para aplacar la sed de dólares, habrá tres rondas de liquidez. Las entidades podrán tomar todo lo que necesiten. Pagarán un tipo fijo -y asequible- y tendrán que devolverlo tres meses después. Las citas: el 12 de octubre, el 9 de noviembre y el 7 de diciembre.

La banca europea ha de enfrentarse a la vuelta de la esquina con importantes vencimientos de deuda emitida en dólares y tiene que devolver el dinero en esa moneda. Si Grecia no estuviera a un paso del abismo, no tendría problemas para lograr financiación. Bastaría con acudir al mercado y pedirle el dinero prestado a una entidad estadounidense. Pero con la espada de Damocles de una quiebra helena pendiendo sobre sus cabezas, las entidades de la eurozona no lo tienen fácil.

Es precisamente por eso por lo que los bancos centrales irrumpen en escena. Para tatar de garantizar que el crédito, la savia del capitalismo, siga fluyendo. Sin él, la economía no podrá recuperar el resuello. Y lo hacen de manera concertada por una autoridad monetaria que no puede llevar a cabo operaciones como esta en una divisa distinta a la que tutela.

Balón de oxígeno

Sea como fuere, la medida supone un auténtico balón de oxígeno, sobre todo para los bancos franceses, los más dependientes de la financiación en dólares. No hay más que ver cómo subieron ayer sus acciones. Como la espuma. Solo un ejemplo: BNP, envuelta desde hace días en rumores que apuntaban a que los fondos de dinero americanos le habían cerrado a cal y canto la ventanilla, vio dispararse su cotización casi un 14 %.

En las bolsas, la lluvia de dólares fue acogida con los brazos abiertos. En el caso del Ibex, el avance fue del 3,63 %, lo que eleva hasta el 9,12 % el terreno recuperado en los tres últimos días. Santander y BBVA subieron ayer más del 5 %.