Las reformas que el Gobierno pretende aprobar en los Consejos de Ministros extraordinarios de este mes, relativas a la flexibilización de los contratos a tiempo parcial y a la anticipación del pago del impuesto de sociedades -en las empresas-, avanzadas por la vicepresidenta económica, Elena Salgado, han levantado ampollas en sindicatos y patronal. La CEOE hizo ayer público un comunicado en el que, además de mostrar su malestar por «no haber recibido aún información concreta» por parte del Ejecutivo, sostiene que anticipar el pago del impuesto de sociedades «restaría capacidad financiera a las empresas, dificultando aún más sus esfuerzos por superar los efectos de la crisis económica».
El crédito sigue cortado
Al respecto, la patronal remite a un informe titulado La situación de la financiación en España frente a los principales países de la zona euro para asegurar que el principal problema -especialmente para las pymes- es que el crédito sigue cortado, algo que solo ocurre en España. «Es la única gran economía de la zona euro donde los préstamos a las empresas continúan contrayéndose (-2,4?% interanual en junio), mientras que en el resto de países de la eurozona los créditos concedidos al sector privado vuelven a crecer (1,5?%)», dice la patronal.
Tiempo parcial más flexible
Tampoco CC.?OO. y UGT han encajado bien la inminente flexibilización de la contratación a tiempo parcial que recordó Salgado. Los sindicatos entienden que las medidas planteadas por el ministerio en la mesa de empleo para el desarrollo del Acuerdo Económico y Social «rompen el equilibrio» entre trabajador y empresario «al dar poder unilateral» a este último para variar hasta un 10?% de la jornada laboral de los trabajadores a tiempo parcial, tipo de contrato que el Ejecutivo quiere impulsar. Además el empleado solo conocerá dichos cambios con tres días de antelación y no con los siete actuales.