Zapatero espera que el «PP griego» se aparte del «no facilón» con el que ha afrontado Rajoy las reformas
25 jun 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Mientras los líderes europeos volvían a dar rienda suelta ayer a las presiones sobre la oposición helena para que se avenga a razones y apoye el plan de ajuste exigido a Grecia para seguir prestándole dinero, los esfuerzos del primer ministro griego no lograban los frutos deseados. Mucho tienen que variar las cosas para que Papandreu pueda afrontar tranquilo la crucial votación del próximo martes. De hecho, y después de que otro diputado de su propio partido (el Pasok) anunciara ayer su intención de votar en contra del plan de austeridad, a Papandreu solo le queda un margen de tres votos para sacarlo adelante.
La de Zapatero fue una de las muchas voces que ayer apelaron a la responsabilidad de la oposición griega, a la que pidió que no siga el ejemplo del PP y respalde la medidas de ajuste del del Gobierno de Atenas. El jefe del Ejecutivo subrayó que la Unión Europea había enviado una advertencia «muy seria» al jefe de Nueva Democracia -la principal formación conservadora helena- para que no haga descarrilar el plan. A su juicio, la segunda fuerza política del país mediterráneo debería huir de la «actitud facilona» de Mariano Rajoy y dar el sí a las «trascendentales» reformas que se votan la próxima semana.
Dadas las dificultades internas que atraviesa el gobernante Pasok, todos los líderes comunitarios presionaron a la oposición helena para que despeje cualquier incertidumbre y respalde al Ejecutivo socialista. Antonis Samaras, líder de Nueva Democracia, no ha dado su brazo a torcer e insiste en que votará en contra del plan de austeridad.
Las comparaciones entre la situación griega y la española eran inevitables. Zapatero no eludió la reflexión y admitió que le «habría gustado ver al PP asumiendo responsabilidades» cuando el Gobierno llevó sus ajustes al Congreso. «A más crisis, más responsabilidad. Cuantas más dificultades, mayor debería ser la actitud de respaldo», remarcó. Por ello, lamentó que Rajoy haya preferido «la facilona tarea de votar en contra y decir que la culpa es del Ejecutivo». El líder socialista subrayó que en «una cuestión de país» el interés general debe prevalecer por encima de «colores y siglas políticas».
Debate
Zapatero afrontará con esta actitud de esfuerzo compartido el debate sobre el estado de la nación de la próxima semana. En su última comparecencia como presidente en una sesión de estas características, volverá a pedir a la sociedad española un nuevo «empujón colectivo para llevar adelante la difícil tarea de la recuperación».