Su economista jefe cree que la reestructuración de la economía helena arrastraría en cadena a toda la zona euro
25 abr 2011 . Actualizado a las 13:17 h.El Banco Central Europeo (BCE) no quiere ni pensar en una eventual reestructuración de la deuda soberana griega, un rumor que corre como la pólvora en los mercados desde el pasado viernes. Sin citar de forma expresa al país heleno, el economista jefe del organismo emisor, el alemán Jürgen Stark, aseguró a la televisión pública de su país (ZDF) que «en el peor de los casos, la reestructuración de la deuda de un miembro del euro podría ensombrecer los efectos de la quiebra de Lehman Brothers», el banco de inversión cuyo desplome en septiembre del 2008 arrastró a toda la economía mundial.
«No estamos ante una crisis del euro», señaló quien es considerado como un claro exponente del sector más duro del BCE, que quiso dejar claro que los problemas son única y exclusivamente de algunos países a los que recomendó esfuerzos mayores para frenar la sangría. «No hay ninguna solución exenta de dolor», señaló Stark, partidario de «impulsar programas de reforma y pagar la deuda en su totalidad». «Una reestructuración [del pago de la deuda] puede parecer el camino más fácil, pero no resuelve los problemas estructurales y presupuestarios», sentenció el economista, que como buena parte del BCE teme que una iniciativa de esa índole inicie el camino para el derrumbe de la moneda única.
A juicio de Stark, una medida como la reestructuración solo serviría «a corto plazo y está unida a muchas desventajas para el país en cuestión», agregó en otra entrevista para un medio alemán. Finalmente, su Gobierno se vería obligado a pedir ayuda financiera, apuntó el economista. Además, este experto advirtió que uno de los riesgos de la reestructuración de la deuda sería «una nueva crisis bancaria» porque arrastraría a toda la eurozona dada la «estrecha vinculación», dijo, de las economías de todos sus miembros.
En opinión de Jürgen Stark, la única salida viable a la crisis es «la consecuente aplicación de los programas de reformas y la devolución íntegra de todas las deudas contraídas». «Nos enfrentamos a la crisis de deuda en un país de la eurozona», aseveró. Por ello, el euro no solo no está en crisis, sino que «se ha evidenciado como factor de estabilidad», según la opinión de este especialista.
«La reestructuración de la deuda podría ensombrecer los efectos de la quiebra de Lehman»
Jürgen Stark