Hubo 1.050 nuevos tripulantes, frente a los 883 que se dieron de baja
17 mar 2011 . Actualizado a las 06:00 h.En un contexto de pertinaz crisis económica y destrucción de empleo galopante como fue el 2010 resulta que la pesca gallega, la más próxima, la que se realiza en aguas gallegas y en las del Cantábrico Noroeste, creó puestos de trabajo. La nómina de personas que viven de la actividad extractiva en esta parte del caladero se elevó en 167 personas. Es la diferencia entre las altas de afiliados que hubo en el Régimen Especial del Mar y las bajas que se produjeron durante el pasado ejercicio: 1.050 frente a 883. El resultado arroja un signo positivo que ya quisieran para sí otros sectores económicos, como la construcción o la industria.
Ese crecimiento se constata en el resultado de una encuesta realizada por Sondaxe para la Consellería do Mar y que hoy se presenta en el Consello de la Xunta. Un trabajo con el que Rosa Quintana pretende disponer de una fotografía de la flota de bajura y de litoral gallega que le ayude tanto a la hora de adoptar políticas de futuro para la pesca de la comunidad como a la de demostrar ante propios y extraños que la actividad extractiva es un sector estratégico para Galicia y que no solo ha sido capaz de mantener sino incluso incrementar los puestos de trabajo en circunstancias adversas, como son los continuos recortes de los totales admisibles de capturas (TAC) y cuotas que llegan de la Unión Europea.
Más, en la bajura
El caladero nacional del Cantábrico Noroeste proporciona empleo a 10.655 marineros en Galicia, casi el 45% de los 23.988 que en diciembre pasado aparecían como afiliados al Régimen Especial del Mar en la comunidad.
La mayor parte trabaja a bordo de embarcaciones de artes menores, aquellas que operan en aguas interiores de Galicia, al abrigo de las rías. Y fue también este segmento de flota en el que más altas se registraron el año pasado: 580. El cerco, con 263 nuevos cotizantes, es la siguiente modalidad que más generó empleo. En tercer lugar aparece el arrastre, que dio de alta en el 2010 a un centenar de personas, una circunstancia que ahora se ve amenazada al estar afectada por las restricciones de la pesca de merluza y los recortes de la xarda y, sobre todo, de la bacaladilla, especie esta última cuyo TAC se rebajó un 93% de un ejercicio para otro.
Otro aspecto que revela la encuesta de Sondaxe es que las tripulaciones en el Cantábrico son multirraciales, pero no tanto, dado que el 90% de la población ocupada en la flota gallega es de nacionalidad española y solo un 10% son marineros extranjeros. Han nacido fuera 1.059 trabajadores, el 40% procede de Perú, y el 15% de Indonesia.