Añón decidirá mañana si abandona la Corporación Caixa Galicia

Xosé Ameixeiras
x. ameixeiras CARBALLO / LA VOZ

ECONOMÍA

El industrial ha dado un ultimátum a la Corporación Caixa Galicia para que cumpla los acuerdos pactados o en caso contrario tomará las medidas que convengan a sus intereses.

06 feb 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

El empresario larachés Manuel Añón analizará a partir de mañana con sus abogados el camino que tomará con respecto a la presencia de su capital en la Corporación Caixa Galicia, según explicó ayer a La Voz. El industrial ha dado un ultimátum a la Corporación Caixa Galicia para que cumpla los acuerdos pactados o en caso contrario tomará las medidas que convengan a sus intereses, que ascienden a 100 millones de euros, lo que supone el 5,56% del capital de la cartera industrial de la caja. La postura de Añón Rey es el fruto de los desacuerdos con los nuevos gestores a causa del esquema implantado en Novacaixagalicia desde el pasado mes de agosto.

Según hizo público la compañía, en los últimos meses se ha producido un cambio de la orientación que Corporación Caixa Galicia había pactado él hace tres años, cuando el industrial bergantiñán desembarcó en Caixa Galicia precisamente con el propósito de contribuir a la expansión de la entidad gallega.

Desde hace meses, Añón viene negociando con la nueva entidad con el objeto de encauzar la situación, pero la realidad es que la falta de entendimiento con María Victoria Vázquez Abad, actual responsable de Finanzas y Mercados de Novacaixagalicia, y otros ejecutivos de la corporación han llevado a la situación actual. En principio, el empresario larachés se vería obligado a desembolsar una fuerte cantidad de dinero para mantener su participación. El dueño de Hierros Añón indica que ha sido imposible «alcanzar un acuerdo satisfactorio para ambas partes, por lo que se constata una clara diferencia en las posiciones y un distanciamiento entre ellas». No obstante, si las diferencias no se pueden considerar absolutamente insalvables, las posturas sí «están a años luz. O mucho cambian las cosas, o esto está roto», indicaba ayer una de las personas que ha participado en el proceso.

En este sentido, Manuel Añón advierte de que, en caso de «no reconducirse adecuadamente la situación», en fechas próximas procederá «al ejercicio de todas las posibilidades de actuación que le reconocen los acuerdos suscritos». Aunque no quiere ser más explícito sobre su postura, el industrial parece estar muy harto de la situación a la que se ha visto abocado. Actualmente no descarta incluso forzar su salida de la Corporación Caixa Galicia o llegar a cualquier otra medida, incluso a través del juzgado. Sus abogados tendrán que analizar la próxima semana hasta dónde pueden llegar con los contratos firmados hace tres años con la caja gallega y qué alternativas le ofrecen los documentos jurídicos que tiene en la mano.

Añón invirtió en Caixa Galicia parte del dinero ingresado por la venta de la factoría de Siderúrgica Añón, en A Laracha, a la catalana Celsa. En esta sociedad era socio de Epifanio Campo. La venta de la fábrica supuso para el grupo Hierros Añón unos ingresos de 425 millones, de los que 100 fueron para la corporación. De ese modo se convertía en el primer y único socio industrial.