Isabel Santalla Purriños se quedó en el paro en noviembre del 2006, después de trabajar 17 años en una fábrica de confección de Vilalba. En los tres años y medio siguientes accedió a contratos que sumaron un año haciendo sustituciones para el Sergas como celadora. Las complicadas circunstancias personales la obligaron a tomar una decisión: rentabilizar la prestación por desempleo. La mejor forma que encontró fue dedicar una parte del dinero a pagar una academia para empezar a preparar oposiciones. Viajó por toda España examinándose y acaba de conseguir una plaza de celadora en Zaragoza. El pasado 18 de enero acabó su derecho a prestaciones, pero el jueves próximo tomará posesión de su plaza fija. Isabel Santalla pasará su 48 cumpleaños viajando a Zaragoza, donde abandonará su larga trayectoria de parada. Esta vilalbesa reconoce que tuvo que hacer un esfuerzo ingente, con muchas horas de estudio y sacrificio, para llegar. «Rendibilicei o paro cunha oposición, tocoume a lotería, coa que está caendo», di. «Se fose por iso, ¿quen me contrataría á miña idade, nas miñas circunstancias e só co graduado?». «Gustaríame animar a outras mulleres en situacións como a miña. Que non se dean por vencidas, imposible non hai nada», concluye.