El paro provoca un deterioro nunca visto en las oportunidades de empleo de los españoles
06 feb 2011 . Actualizado a las 19:51 h.La Administración las llama oficinas de empleo, pero sus usuarios las conocen como oficinas del paro. Porque nadie acude a ellas con la esperanza de encontrar trabajo. No lo hay. Más de 4,23 millones de personas están inscritas en los servicios públicos de empleo en España, aunque, según el Instituto Nacional de Estadística, el número de desempleados asciende ya a cerca de 4,7 millones, la cifra más alta de la historia.
Con una tasa de paro del 20,33%, trabajar se ha convertido en una misión casi imposible, sobre todo para determinados colectivos que padecen de manera especial el pavoroso deterioro en que la crisis económica ha sumido al mercado laboral. La tasa de desempleo entre los jóvenes menores de 25 años supera ya el 43% (en Galicia hay 103.500 desocupados menores de 35). Y el número de parados mayores de 55 ha crecido en 50.000 personas en un año. Hoy son casi 380.000, 25.000 de ellas censadas en Galicia.
La Voz ha recogido nueve testimonios representativos de los 203.000 desempleados que hay en la comunidad. Sus casos son diferentes, pero todos padecen la misma incertidumbre sobre su futuro y son muy pocos los que se atreven a encarar el porvenir con optimismo.
No es raro, porque las cifras no dejan lugar a una lectura positiva. El paro ha crecido un 8,5% en el último año y un 2,7% en el último trimestre. Para volver a los niveles de empleo anteriores a la crisis, España tendría que crear casi tres millones de empleos, lo que parece muy difícil si se atiende a los precedentes. En la última década, tardó siete años (de enero del 2000 a junio del 2007) en reducir el número de desempleados en 1,8 millones de personas. Era la era del bum del ladrillo y el PIB subía por encima del 3% cada año. Hoy, en plena descomposición del modelo productivo, el crecimiento apenas se levanta sobre cero, y no sobrepasará el 2% hasta el 2013. Dos años, como mínimo, en los que las oficinas de empleo seguirán siendo oficinas del paro.