La UE ya se ha gastado el 13% de su riqueza anual en rescatar bancos

Juan Oliver REDACCIÓN/LA VOZ.

ECONOMÍA

20 nov 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

«Es moralmente inaceptable, socialmente injusto y políticamente devastador que los ciudadanos tengan que pagar el precio de los errores de los bancos». Las palabras no corresponden a ningún líder antisistema, sino al mismísimo comisario europeo de Mercado Interior de la UE. El francés Michel Barnier, ex ministro del Gobierno galo y militante del partido conservador que preside Nicolas Sarkozy, hizo esas encendidas declaraciones el pasado 20 de octubre, mientras presentaba una propuesta de su departamento para crear un fondo antiquiebras nutrido con dinero de las propias entidades. Según sus cálculos, los rescates le han costado ya a la UE el 13% de su PIB anual.

«Los bancos seguirán afrontando dificultades en el futuro, podrán incluso quebrar, pero deberá permitírseles hacerlo sin amenazar a todo el sistema y sin correr el riesgo de que el contribuyente deba soportar los costes. Ningún banco deberá ser demasiado grande o estar demasiado interconectado para quebrar», dijo aquel día el comisario.

La primera vez

Pese a eso, los Veintisiete se plantean ahora acudir en auxilio de la banca irlandesa. Y sería la primera vez que un rescate bancario se hiciera de manera colegiada entre los socios europeos. Porque lo que se hizo con Grecia fue salvar sus finanzas públicas mediante créditos bilaterales. Hasta ahora fueron los Gobiernos nacionales los que asumieron el salvamento de los bancos, con el visto bueno previo de la Comisión Europea.

Entre octubre del 2008 y marzo del 2010, el Ejecutivo comunitario aprobó esquemas de garantías y recapitalizaciones de entidades financieras por valor de casi 4,2 billones de euros; es decir, el 32,6% del PIB comunitario. De esa programación, las entidades financieras acabaron utilizando alrededor de 1,76 billones; esto es, unos 3.520 euros por cada ciudadano de la Unión. El 13% del PIB del que hablaba el comisario Barnier.

Los capítulos que más dinero se llevaron fueron los regímenes generales de garantías y los avales individuales concedidos a los bancos para que pudieran obtener financiación en los mercados, y que costaron 993.600 millones de euros, casi un tercio del límite de 3,15 billones programados.

Activos tóxicos

Le siguen las medidas para la adquisición, con dinero o con avales públicos, de activos deteriorados a causa de la crisis, con cerca de 376.000 millones presupuestados y empleados en su totalidad. La mayor parte de esa cantidad, unos 322.000 millones, se utilizó en rescates de activos aprobados banco a banco en el Reino Unido (un 77% de ese monto) y Alemania (un 10%). Los 54.000 millones restantes corresponden al esquema de rescates general programado en Irlanda al inicio de la crisis.

Finalmente, los regímenes generales de recapitalización, en forma de inyecciones de capital mediante ayudas estatales a las entidades, se llevaron 241.600 millones de un presupuesto de más de medio billón. Las subvenciones individuales consumieron 149.200 millones.