China sorprende a todos con la primera subida de tipos en tres años para enfriar su economía

La Voz PEKÍN/GINEBRA/AGENCIAS.

ECONOMÍA

La OMC se suma a las advertencias sobre el peligro que entraña la guerra de divisas

20 oct 2010 . Actualizado a las 03:42 h.

China dio ayer un paso clave en sus esfuerzos para evitar un sobrecalentamiento de su economía. Tras elevar el nivel de reservas exigido a la banca, la autoridad monetaria del gigante amarillo el banco central de China aprobó la primera subida del precio oficial del dinero desde diciembre del 2007, poco después de que estallara la crisis. Así, la tasa de interés de los depósitos a un año se incrementará, desde hoy mismo, en un cuarto de punto, desde el 2,25% hasta el 2,5%. Y el interés de los préstamos, a su vez, registrará un repunte desde el 5,31% hasta el 5,56%.

La decisión, que ha cogido por sorpresa a la inmensa mayoría de los analistas, se produce después de que la inflación escalara el pasado mes de agosto hasta un más que preocupante 3,5%. Y es que, la boyante recuperación económica (China creció un 10,3% en el segundo trimestre) está disparando los precios por encima de lo previsto. En este contexto, se han sobrepasado holgadamente los objetivos marcados por el Gobierno chino a principios de año, que contemplaban un avance del PIB del 8% y un IPC de alrededor del 3%.

La subida de tipos llega, por lo tanto, en plena batalla del régimen comunista para evitar una excesiva liquidez en la economía, que está provocando la creación de burbujas especulativas. Así, por ejemplo, la vivienda lleva años encareciéndose anualmente por encima de los dobles dígitos, y algunos economistas locales ya han advertido que ha alcanzado un nivel crítico desde el punto de vista social, ya que su precio es 20 veces superior a los ingresos anuales por familia.

Además, la decisión del Banco de China se produce con el telón de fondo de la guerra de divisas. Precisamente ayer, el director general de la Organización Mundial del Comercio (OMC), Pascal Lamy, se sumó a la ola de advertencias sobre las nefastas consecuencias para la recuperación mundial de una batalla de estas características. «El laborioso camino hacia la estabilidad y la reactivación impulsada por el comercio podría verse seriamente amenazado por comportamientos monetarios no cooperativos», explicó Lamy durante una reunión sobre las negociaciones comerciales con la presencia de los 153 miembros de la OMC en Ginebra.

Esta cuestión debe ser tratada por el Fondo Monetario Internacional, subrayó Lamy, quien, sin embargo, agregó: «La historia nos juzgará duramente si nuestros esfuerzos colectivos para administrar la actual crisis económica se ven contrariados por la búsqueda de beneficios individuales a corto plazo». La advertencia de Lamy se suma a la formulada el lunes por el director general de la FMI, Dominique Strauss-Kahn, tras una reunión con responsables de los bancos centrales en Shanghái. «Debe mantenerse el espíritu de cooperación. Sin eso, la recuperación está en peligro», había dicho Strauss-Kahn.

El Banco Mundial (BM) advirtió el martes del alza de las monedas de los países asiáticos, en la medida en que podría amenazar sus exportaciones y obstaculizar el crecimiento mundial.

Un riesgo «real»

En declaraciones a la prensa, Lamy explicó que existe un «riesgo real de fricción», y reconoció que las tasas cambiarias se mueven en la actualidad de forma más activa que hace unos meses. También subrayó que la organización que dirige tiene la posibilidad de «utilizar su voz y hacer valer de manera prudente a aquellos que no se dan cuenta de que los dos frentes, las divisas y el comercio, están íntimamente vinculados».