La patronal ha recibido un acta de la Inspección con una propuesta de sanción por infracción grave
19 sep 2010 . Actualizado a las 02:00 h.La Inspección de Trabajo ha levantado acta «con propuesta de sanción» contra la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) por permitir «decisiones, medidas y tratos que han vulnerado» la dignidad de los trabajadores del área de relaciones laborales. El acta respondía a la denuncia presentada por una decena de empleados ante «las continuas vejaciones» de las que durante meses fueron víctimas por parte de José de la Cavada, director del mencionado departamento, vinculado a la patronal desde hace años, según explicaron fuentes consultadas.
Un portavoz de la organización aseguró que el acta es un documento antiguo, que recoge un conflicto entre trabajadores y que se encuentra recurrido en la actualidad. El texto fue remitido en su momento a la empresa y su conclusión a las personas que acudieron a la Inspección. El documento refleja que los hechos denunciados «se han manifestado de diferente manera y con diferente intensidad dependiendo de la concreta posición de los trabajadores dentro del departamento» y «suponen una vulneración del derecho a la consideración debida a la dignidad» de los empleados, reconocido en el texto refundido del Estatuto de los Trabajadores.
Humillaciones
«En virtud de ese precepto legal -continúa el escrito de la Inspección- la empresa está obligada a procurar un ambiente de trabajo libre de humillaciones y tratos vejatorios del tipo que sean». El órgano sancionador mantiene que «la vulneración de la dignidad de un trabajador no solo consiste en que se le ofenda de palabra o se le falte verbalmente al respeto, sino que también se produce con el vacío sistemático por un tiempo prolongado de sus cometidos laborales».
Los denunciantes mantienen que el malestar comenzó en octubre del 2009, cuando algunos trabajadores del departamento de relaciones laborales se vieron afectados por el maltrato «cargado de despotismo» recibido de De la Cavada y se quejaron, entre otras cuestiones, de que cada vez eran más apartados de su responsabilidad y de la carencia de actividad de la que eran víctimas. Acudieron al secretario general de la CEOE, José María Lacasa, para exponer sus problemas. Argumentaron «falta de respeto y falta de consideración» por parte del director de relaciones laborales. Pero el secretario general, continúan, quitó importancia a lo ocurrido, se limitó a decir que el conflicto obedecía a reajustes organizativos y a la resistencia a los cambios de un grupo de trabajadores y que la situación se resolvería con «educación y cortesía».
Los afectados consideraron que la empresa hacia caso omiso a sus explicaciones y demandas. Y en abril del 2010 decidieron acudir a la Inspección de Trabajo. El órgano sancionador explica en su documento que llegó a la conclusión de proponer sanción después de varias visitas «giradas al centro de trabajo» y de la comparecencia «en las oficinas de esta Provincial de los representantes de la empresa y de los trabajadores pertenecientes al departamento de relacionales laborales».
La CEOE es una de las dos patronales (la otra es Cepyme, dedicada a la pequeña y mediana empresa) que cuentan con representación institucional. Ambas, CC.?OO. y UGT, más el Gobierno participan en el proceso de diálogo social rotundamente fracasado esta legislatura.